(ESCUCHAR:Wellcome to my life-Simple Plan)
*Narra Lía*
Lou se llevó a Melissa a su habitación para que se cambiara y ya de paso hablar, posiblemente de su relación.
Harry y Zayn seguían reacios a comprarnos los helados, por lo que decidimos ir solas.
-¿A dónde vais?
-A por los helados.
-¿Los pagáis vosotras?-nos preguntó Harry.
-No cariño, no, pagamos los nuestros.
Bufaron pero nos siguieron hasta el quiosco de la piscina. Al final pagaron ese par de tacaños.
-Ya pueden estar ricos.
-Lo están.-sonrió Carlota dándole un mordisco al suyo, un polo de fresa en un tono flúor muy chillón. Harry aprovechó un momento de distracción para pegarle un mordisco que la dejó sin la mitad.
-¡Eh! ¡Me helado!
-¿Qué helado?-dijo poniendo carita de inocente.
-¿Cómo que qué helado? ¡El que falta aquí!
-¡Aaah! Ese...
-Sí, ese mismo.
Sonrió mientras se lo arrebataba y se lo daba a Zayn, que lo cogió mirándolo extrañado. Iba a replicarle cuando la cogió en brazos y la tiró a la piscina, con ropa y Vans. Al salir a la superficie se sentó en el borde acariciándose el tobillo.
-¿Carlota? ¿Estas bien? ¿Te duele?-le preguntó sentándose a su lado, tocándoselo con delicadeza.
-Si... Aquí...-gimoteó.-Me di con el borde al caer...
-Oh no... Perdóname... Fue sin querer.-le dijo cogiéndola de la mano.
En ese instante una sonrisa travieso atravesó su cara y, antes de poder reaccionar ambos estaban ya sumergidos.
-¡Estás loca!-le gritó.-¡Pensé que te había lesionado!
-Ya me di cuenta, que gracioso eres Hazza.-rió ella subiéndose a su espalda.
-Espera.... ¿Cómo me has llamado?
-Hazza. Así te llama Lou. ¿No puedo?
-Que va... Me gusta como lo dices tu.
-Gra...-le hizo una ahogadilla.-¡Te mato!
Zayn los miraba mientras se comía los restos del helado más rechupeteado del mundo. Estaba guapísimo, sobre todo con la piel morena al sol y sin camiseta.
-Lía... Lía... ¡Lía!-me gritó pasando las manos por delante de mis ojos, como si intentase sacarme de alguna especie de trance.-¿Quieres bañarte tu también?
-Eh... No se, depende, ¿vas a hacerlo tu?
-Cuando me acabe el helado.
-Está bien.-asentí.
Nos acostamos en unas hamacas para vigilar a Harry, que chapoteaba con Lottie a su lado, huyendo de sus ahogadillas. Pasaron un par de horas y aún seguían dentro y nosotros fuera.
Me debí de quedar dormida, ya que al despertar estaba acostada en la cama de la habitación de Zayn.
-Buenos días.-susurró mientras me besaba lentamente, acostándose sobre mí.-El concierto empieza en una hora... Tienes que ir a prepararte...
-¡¿Una hora?!-exclamé saltando de la cama.- Tengo que ir a prepararme, nos vemos luego!
Sonrió lanzándome un beso cuando salía por la puerta corriendo.
*Narra Niall*
E picnic con Noelia había resultado un auténtico desastre. Fue llagar al parque y que miles de fans nos empezaran a perseguir, y cuando encontramos un lugar tranquilo aparecieron los periodistas.
Finalmente acabamos en la parte trasera de un edificio abandonado, con la manta de cuadros sobre las malas hierbas del campo.
-Lo siento mucho, pero es la única manera de que nos dejen en paz.
-No pasa nada. Al final fue un acierto traer los skates.-sonrió sacándose los zapatos y apoyándolos en la pared.-Aunque por hierba pierden velocidad.
Asentí sacando la comida de la maleta, o mejor dicho, la merienda: trata de manzana con canela, sándwiches vegetales, zumo de piña y muffins de limón.
Empezamos por los sandwiches. Estaban deliciosos. No era la comida más española del mundo, pero aún así aquí tenía un sabor especial.
-¿Te gustan?-le pregunté un rato después.
-Están muy buenos.-rió señalando mi cara.-Tienes nariz de payaso.
Reímos mientras me limpiaba con una servileta, aunque preferiría que me lo limpiase de otra manera.
Seguimos con las muffins y acabamos con la deliciosa tarta, pero por la mitad Noe ya no quería más.
-Venga, que está buenisisima y te queda poquito.-le supliqué cogiendo su cuchara.
-No puedo Nialler, estoy llenísima.
-Venga... Hazlo por mí, di:Aaah.
Rió pero acabó haciéndolo, momento que aproveché para darle un trocito. A final se la comió toda.
-¿Ves como podías?
-Si mañana he muerto todos sabrán quien fue el verdugo.-sonrió acostándose boca arriba.-¿Una siesta?
Asentí acostándome a su lado, cogiendo su mano delicadamente.
-¿A qué hora es el concierto?
-A las diez. Aún tenemos tiempo.
-Siete horas.-susurró pasando una mano por mi mejilla, haciéndome estremecer.
-Olvídate de eso ahora. Tenemos todo el tiempo del mundo para nosotros.
-Nosotros.-musitó con una sonrisa mientras giraba y se apoyaba en mí.
-Duerme tranquila.
La acaricié hasta que se durmió, aprovechando para besar su coronilla con cariño.
-Te quiero Noelia.
-Yo también te quiero...
-¡¿Noelia?!-exclamé asustado por que me hubiese oído.
-Te quiero Zazi...
-Menos mal...
Tenía que declararme. Se me notaba demasiado que estaba loco por ella, y cuanto más atrasase el momento, más probabilidades de que se enamorase de otro. Intenté conciliar el sueño pensando en lo felices que podríamos llegar a ser juntos.
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