(ESCUCHAR: Belive in dreams-David Pop)
*Narra Rose*
Estaba durmiendo plácidamente en un colchón en el suelo con Lía cuando alguien me despertó. Abrí los ojos aún adormilada y me encontré a Liam, que me sonreía cálidamente.
-Buenos días.-susurró acariciando mi mejilla.
-Buenos días.
-Nos tenemos que ir a Londres en el jet hoy. Salimos en dos horas.-musitó cogiéndome de la mano y ayudándome a levantarme.-Quería saber si... Si hoy por la noche vas a hacer algo.
Me dio un vuelco el corazón mientras negaba enérgicamente con la cabeza, sacándole unas risas.
-Perfecto. Iré a buscarte a las diez.
-Díez...
-¿Te parece bien?
-Bien...-respondí como una zombi babeante, pero acabé reaccionando.-Si, si, estaré preparada.
Sonrió y salió de la habitación a hurtadillas, igual que había entrado. De repente empecé a gritar estilo Sexo en Nueva York, dando saltitos de un lado a otro, despertándolas a todas.
-¡¿Pero qué coño...?! ¡¿Rose?!
-Lía, Lía, Lía, ¡tengo una cita con Liam Payne!
-¡¿Qué?!-gritaron todas a la vez.
Les expliqué lo ocurrido, saltándome la parte en la que parecía un zombie y respondía de manera incongruente. Al final todas me felicitaron, incluida Noelia, que a pesar de la manera de despertarla se había levantado de muy buen humor. Bajamos a desayunar entre risas, pero Carlota estaba completamente adormilada, restregándose los ojos cada poco.
-¿Quieres un café?
-No, gracias.-musitó untando una tostada con mermelada, que casi no terminaba a acertar en la boca.
Los chicos bajaron un poco más tarde, ya arreglados y se sentaron entre nosotras a desayunar. Por extraño que parezca Harry no se sentó al lado de Carlota, sino al mío, todo sonriente mientras masticaba sus cereales. Como siempre me quedé de última mientras las demás subían a prepararlo todo para irse, bajo la atenta mira de Harrold.
-Me vas a gastar.-dije cuando ya se habían ido todos.
-Lo siento... Sólo que... Tu eres la mejor amiga de Carlota...
-¿Y?
-Pues...
-Quieres que te perdone ¿Correcto?
Asintió enérgicamente, salpicándose sin querer la sudadera violeta que llevaba con cereales.
-Está bien. Primero tienes que...
*Narra Harry*
El plan estaba claro y la estrategia parecía infalible. Subimos al jet todos juntos. Carlota iba a sentarse al lado de Louis, con el que venía discutiendo, pero fui más rápido y BooBear se cayó de culo encima de Melissa, que protestaba y pataleaba bajo el.
Al final acabó convenciendo a Rose de que le dejase sentarse con ella.
Durante medio trayecto apenas hablamos, sólo intercambiábamos frases triviales, nada de importancia. Llegó un momento en el que se le cerraron los ojos, cayendo dormida apoyada contra la ventanilla. Era mi oportunidad.
La cogí en brazos, apoyando su cara en mi cuello y sentándola sobre mi, dándole suaves caricias por el pelo.
-Harry.-susurró Rose desde los brazos de Liam, que dormía con la cabeza entre sus piernas.-Cuando se despierte ten cuidado.
-Lo más probable es que me pegue.
-O que te empiece a gritar.
Permanecimos en silencio. Menos nosotros dos todos dormían en las posturas más extrañas y complejas.
Lía dormía apoyada en la ventanilla, intentando alejarse del brazo que Zayn tenía a su alrededor, atrayéndola hacia el, que roncaba contra su hombro.
Niall abrazaba a Noelia, como dos cucharitas ovilladas. Estaban realmente adorables.
Meli abrazaba a o Lou como si fuese un peluche, con la cara hundida en su espalda.
A mi se me empezaron a cerrar los párpados, así que me apoye en su adorable cabecita, dejando que su colonia me durmiese.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Trece
(ESCUCHAR: Up all night-One Direction)
*Narra Melissa*
Hacia ya mas de un mes que había empezado la gira de los chicos y ya estábamos a principios de abril. Los chicos aprendieran unos cuantos pasos y nosotras bailábamos en todos sus conciertos, junto con algunas secundarias.
Desde entonces las cosas habían mejorado bastante entre Lou y yo, pero a los demás se los notaba raros. Harry y Carlota apenas se hablaban. Casa vez que Harry se intentaba acercar se apartaba de el como si quemase. Lía y Zayn andaban a gritos todo el día. Rose y Liam hacían escapadas cada poco y volvía a altos horas de la madrugada cogidos de la mano. Finalmente Niall y Noe eran buenos amigos, pero el irlandés parecía no enterarse de los sentimientos de Noelia hacia él.
Esa noche, después del último concierto en el Reino Unido nos metimos todas en la habitación de Lía a comer helado y hablar de cosas de chicas.
Finalmente me armé de valor para preguntarle a Lía algo que me rondaba la cabeza desde hacía un tiempo.
-¿Pormetemos que nada de esto saldrá de aquí?
-Prometemos.-dijimos a la vez.
Nos sentamos en círculo, sonriéndonos nerviosamente entre las cinco, esperando a la que daba el primer paso. Esta vez fui yo.
-¿Lía?
-Dime.
-¿A ti quien te gusta? ¿Zayn o Iván?
Lo meditó durante unos instantes,para luego admitir con el ceño fruncido.
-Por desgracia, Zayn.
Todas reprimimos un gritito, sacándole una pilla sonrisa.
-Ahora me toca a mí. Carlota. ¿Qué os pasa a Harry y a ti?
Tardó en responder, pero finalmente lo hizo.
-Es demasiado frívolo para mi y a veces hace que me den ganas de arrancarle la cabeza de cuajo.
Luego nos contó todo lo que pasara ese día que fueran a desayunar a su casa, dejándonos a todas con la boca abierta.
-Creo que deberías hablarlo. No os sienta bien estar así a ninguno de los dos.-dijo Noe.
-Yo creo que también. Tenía planeado hablarlo mañana ya de una vez. Tenemos diez días de relax para arreglarlo.
-Así me gusta. No hagáis como Zayn y yo, que no paramos de gritarnos todo el tiempo. Además, haríais una pareja preciosa.
-Gracias.-sonrió adorablemente.-Me toca. Noe. ¿Vas a declararte a Niall o vas a seguir esperándole?
Todas nos reímos, incluso Noe, que se pusiera colorada como un pimiento al instante.
-Pues... No sé... A lo mejor solo me ve como una amiga...
-Lo dudo. Te regaló su camiseta favorita.
-Porque había dormido con ella y estaba sucia...-susurró abrazándose a Lía.
-A lo mejor le gusta vértela puesta.-sugirió Rose.
-Puede ser... ¡Cambio! Meli, ¿Lou es un buen enfermero?-preguntó sonriendo pervertidamente, como todas las demás.
-Es un desastre. Casi me envenena con la "sopa" que hizo.-reí.-Pero fue muy amable conmigo.
-¿A ti te...?
-¡Ah no, de eso nada! ¡Las preguntas de una en una!-exclamé.-Rose. ¿A dónde te escapas con Liam por las noches?
Se sonrojó violentamente, pero no pudo contener una de sus preciosas sonrisas.
-Vamos a las azoteas de los hoteles.-confesó jugando con uno de sus rizos.-Es muy bonito... Liam sabe mucho sobre constelaciones.
-¿En serio? ¿Pero no tenías vértigo?-le preguntó Lottie con el ceño fruncido.
-Me suele abrazar para que no me de uno de mis ataques.
Después de esa ronda de preguntas llegaron más y más. All final estábamos tan cansadas que no podíamos con el alma. A las cinco decidimos echar los colchones en el suelo y dormir juntas.
*Narra Zayn*
Después del último concierto estábamos cansadísimos y volvimos al hotel. Las chicas se encerraron en una habitación con una tarrina enorme de helado, por lo que era mejor no molestarlas.
Harrold estaba especialmente callado, jugando con los pliegues de la colcha mientras Lou tiraba de uno de sus rizos. Hacia unos días que se le veía más apagado que de costumbre, pero sólo Niall y Liam sabían lo que realmente le pasaba.
-Harrold... ¿Estás...?
-Fatal.-susurró mirando hacia abajo.
-¿Qué pasó? A nosotros puedes contárnoslo...
-Nada Lou, sólo que soy idiota...
-Yo diría insensible.-puntualizó Liam abrazándolo.
Nos contó todo lo que pasara el día que secuestrara a Lía, mi sexy y rebelde Lía, en su casa mientras desayunaban. Se le notaba realmente arrepentido, algo raro en él, pero a la vez enfadado.
-Y no se le pasa... No se que hacer...
-Regálale algo. A las chicas les gustan los detalles.-sugirió Niall.-Auque no parece de esas.
-Lo intenté... Pero nada...
-A lo mejor no intentaste lo correcto.
-Puede ser... Mañana hablaré con ella y lo solucionaremos.
-¡Así se habla! Por cierto, ¿qué harás?
-Aún no lo tengo claro, pero me la llevaré a Londres.
-Me reiré cuando intentes subirla al jet.-admití riendo malvadamente.
-Gracias hombre...
-¿Y si nos las llevamos todos? Así no sospecharía.-apuntó Liam.
-Buena idea. Mañana por la mañana las avisamos.
Seguimos hablando un rato más, pero se hacía tarde y todos necesitábamos dormir. Nos acostamos cada uno en su habitación y dormimos hasta la mañana siguiente.
*Narra Melissa*
Hacia ya mas de un mes que había empezado la gira de los chicos y ya estábamos a principios de abril. Los chicos aprendieran unos cuantos pasos y nosotras bailábamos en todos sus conciertos, junto con algunas secundarias.
Desde entonces las cosas habían mejorado bastante entre Lou y yo, pero a los demás se los notaba raros. Harry y Carlota apenas se hablaban. Casa vez que Harry se intentaba acercar se apartaba de el como si quemase. Lía y Zayn andaban a gritos todo el día. Rose y Liam hacían escapadas cada poco y volvía a altos horas de la madrugada cogidos de la mano. Finalmente Niall y Noe eran buenos amigos, pero el irlandés parecía no enterarse de los sentimientos de Noelia hacia él.
Esa noche, después del último concierto en el Reino Unido nos metimos todas en la habitación de Lía a comer helado y hablar de cosas de chicas.
Finalmente me armé de valor para preguntarle a Lía algo que me rondaba la cabeza desde hacía un tiempo.
-¿Pormetemos que nada de esto saldrá de aquí?
-Prometemos.-dijimos a la vez.
Nos sentamos en círculo, sonriéndonos nerviosamente entre las cinco, esperando a la que daba el primer paso. Esta vez fui yo.
-¿Lía?
-Dime.
-¿A ti quien te gusta? ¿Zayn o Iván?
Lo meditó durante unos instantes,para luego admitir con el ceño fruncido.
-Por desgracia, Zayn.
Todas reprimimos un gritito, sacándole una pilla sonrisa.
-Ahora me toca a mí. Carlota. ¿Qué os pasa a Harry y a ti?
Tardó en responder, pero finalmente lo hizo.
-Es demasiado frívolo para mi y a veces hace que me den ganas de arrancarle la cabeza de cuajo.
Luego nos contó todo lo que pasara ese día que fueran a desayunar a su casa, dejándonos a todas con la boca abierta.
-Creo que deberías hablarlo. No os sienta bien estar así a ninguno de los dos.-dijo Noe.
-Yo creo que también. Tenía planeado hablarlo mañana ya de una vez. Tenemos diez días de relax para arreglarlo.
-Así me gusta. No hagáis como Zayn y yo, que no paramos de gritarnos todo el tiempo. Además, haríais una pareja preciosa.
-Gracias.-sonrió adorablemente.-Me toca. Noe. ¿Vas a declararte a Niall o vas a seguir esperándole?
Todas nos reímos, incluso Noe, que se pusiera colorada como un pimiento al instante.
-Pues... No sé... A lo mejor solo me ve como una amiga...
-Lo dudo. Te regaló su camiseta favorita.
-Porque había dormido con ella y estaba sucia...-susurró abrazándose a Lía.
-A lo mejor le gusta vértela puesta.-sugirió Rose.
-Puede ser... ¡Cambio! Meli, ¿Lou es un buen enfermero?-preguntó sonriendo pervertidamente, como todas las demás.
-Es un desastre. Casi me envenena con la "sopa" que hizo.-reí.-Pero fue muy amable conmigo.
-¿A ti te...?
-¡Ah no, de eso nada! ¡Las preguntas de una en una!-exclamé.-Rose. ¿A dónde te escapas con Liam por las noches?
Se sonrojó violentamente, pero no pudo contener una de sus preciosas sonrisas.
-Vamos a las azoteas de los hoteles.-confesó jugando con uno de sus rizos.-Es muy bonito... Liam sabe mucho sobre constelaciones.
-¿En serio? ¿Pero no tenías vértigo?-le preguntó Lottie con el ceño fruncido.
-Me suele abrazar para que no me de uno de mis ataques.
Después de esa ronda de preguntas llegaron más y más. All final estábamos tan cansadas que no podíamos con el alma. A las cinco decidimos echar los colchones en el suelo y dormir juntas.
*Narra Zayn*
Después del último concierto estábamos cansadísimos y volvimos al hotel. Las chicas se encerraron en una habitación con una tarrina enorme de helado, por lo que era mejor no molestarlas.
Harrold estaba especialmente callado, jugando con los pliegues de la colcha mientras Lou tiraba de uno de sus rizos. Hacia unos días que se le veía más apagado que de costumbre, pero sólo Niall y Liam sabían lo que realmente le pasaba.
-Harrold... ¿Estás...?
-Fatal.-susurró mirando hacia abajo.
-¿Qué pasó? A nosotros puedes contárnoslo...
-Nada Lou, sólo que soy idiota...
-Yo diría insensible.-puntualizó Liam abrazándolo.
Nos contó todo lo que pasara el día que secuestrara a Lía, mi sexy y rebelde Lía, en su casa mientras desayunaban. Se le notaba realmente arrepentido, algo raro en él, pero a la vez enfadado.
-Y no se le pasa... No se que hacer...
-Regálale algo. A las chicas les gustan los detalles.-sugirió Niall.-Auque no parece de esas.
-Lo intenté... Pero nada...
-A lo mejor no intentaste lo correcto.
-Puede ser... Mañana hablaré con ella y lo solucionaremos.
-¡Así se habla! Por cierto, ¿qué harás?
-Aún no lo tengo claro, pero me la llevaré a Londres.
-Me reiré cuando intentes subirla al jet.-admití riendo malvadamente.
-Gracias hombre...
-¿Y si nos las llevamos todos? Así no sospecharía.-apuntó Liam.
-Buena idea. Mañana por la mañana las avisamos.
Seguimos hablando un rato más, pero se hacía tarde y todos necesitábamos dormir. Nos acostamos cada uno en su habitación y dormimos hasta la mañana siguiente.
Doce
(ESCUCHAR: Bad day-Daniel Powter)
*Narra Noelia*
Después de hablar con Lía ya estábamos todos más calmados. Bueno, todos menos Harry y Carlota, que parecían bombas de energía a las doce de la mañana. Finalmente Harry la hizo rodar por los suelos entre risas.
-Dame mi chaqueta.
-Me queda mejor a mí.
-Ya te gustaría retaca.
-¿Me estás llamando bajita?-dijo ella riendo dulcemente.
-Correcto. Por cierto, ¿queréis venidos a desayunar a mi casa?-preguntó colocándoselo bien.-A ti te secuestro, así que ya sabes.
-Yo me encuentro fatal...-musitó Meli desde los bazos de Lou.-Para la próxima.
-¿Noe?
-Por mi vale.-asentí.
-¿Rose? ¿Liam?
Ambos asintieron mirándose sonriendo.
-¿Y qué es de mi?-exclamó Niall teatralmente, abrazándome por la espalda.
-Nooo.-rió Harry.-Claro que puedes venir duende.
-Yo no. Alguien tiene que llevar a Melissa a casa.
-Puedo volver sola, no tengo cinco años.-bufó levantándose entre tambaleos.
-Corporal no, pero mental si.-dijo el cogiéndola en brazos.-No quiero discutir por favor.
Al final acabó asintiendo, poniendo morros, eso sí. En cuanto se fueron empezaron a recoger. Digo empezaron porque tanto Niall como yo nos escaqueamos en cuanto pudimos.
-Vamos a escondernos en los baños o sino nos harán recoger con ellos.-dijo Niall tirando de mi mano. Entramos en el de chicas y no salimos hasta que oímos a Liam gritarnos desde la puerta.
- Hemos recogido ¡Ya podéis salir!
Salimos entre risas, sin soltarnos la mano. Me gustaba estar así de cerca de él. Harry se ofreció a llevarnos en su choche, pero no cabíamos.
-Somos seis y el coche tiene cinco plazas.
-Yo puedo llevar a Rose en el colo.-se ofreció Niall, pero al ver la mirada asesina de Liam recapacitó.-O a Noe. Si a mi me da igual.
-A Rose ya la llevo yo en el colo.
-¿Y si Niall lleva a Liam? No soy una muñeca.-bufó cruzándose de brazos.
-Poneros de acuerdo, que no tengo todo el día.
Después de mucho discutir Harry se subió al coche con Niall de copiloto y las chicas fuimos detrás con Liam, que finalmente llevaba a Rose en brazos.
Llagamos a la mansión, llamada por el casa, en unos minutos. Todo estaba llenísimo de periodistas y fans gritando como locas.
Al cerrar la puerta faltaba Harry.
-¿Y Harrold?
-Se quedó fuera con unas chicas.-dijo Carlota sentándose en el sofá de un salto, que casi la hace rebotar.-Ala, que guay.
Pronto todos nos sentamos y empezamos a hacer lo mismo. Junto cuándo entró Harry estábamos saltando sin zapatos sobre ellos.
-¡¿Se puede saber que hacéis?!-exclamó como loco.
*Narra Carlota*
Después de una buena bronca nos obligó a ir a todos a la cocina, enorme y llena de luz. Llevaba en la mano unas hojas mal arrancadas con letras y números garabateados. Sonrió al verme mirarlos fijamente.
-Son teléfonos de chica.
-Aha.
-Muchas me los dan. Compito con Lou a ver quien consigue más.-sonrió.
Me pareció tan frívolo que ni siquiera le contesté, seguí de largo hasta sentarme en la barra americana.
-A ver... Vosotros id al salón y ponéis la mesa. Rose, controla que no se suban a los sofás de nuevo por favor.
-Como digas.
Iba a irme con el resto cuando me agarró de la mano, atrayéndome hacia él.
-Tu me ayudas a prepararlo todo.
-¿Yo? Está bien. ¿Qué tengo que hacer?
-Calienta un poco los cruasanes en el horno. ¿Os gusta el chocolate a la taza?
-A nosotras si.-respondí mientras hacía lo que me mandaba. Cuando acabó de pelearse con el llevamos las tazas a la mesa.
-Al fin. Ya pensé que queríais matarme de hambre.-dijo Niall abalanzándose sobre los bizcochitos de canela y limón.
-Que va.-rió Harry sentándose justo enfrente de mí.-Tengo un pinche de cocina impresionada por mis dotes para ligar.
-¿Impresionada? Yo diría asqueada.
-¿Y eso?-preguntaron Liam y Rose a la vez, sonrojándose.
-No las vas a llamar. A ninguna de ella. Yo lo veo como crear esperanzas a lo tonto.
-Es divertido.
-Es cruel.
Nos miramos matándonos con la mirada. Parecía que había conseguido atragantarle el desayuno a Harry con unas verdades.
-Piensa lo que quieras.
-Eso iba a hacer.
-Sólo dime una cosa. ¿Cómo consigue tu novio aguantar ese carácter de perros que tienes?Yo me buscaba otra en cuanto pudiera.-dijo todo sonriente.
Ahora a la que se le atragantó el desayuno fue a mi. Rose y Liam miraban a Harry fijamente, negando ambos con la cabeza. Tenía ganas de abofetearle, de decirle que no sabía de que hablaba, pero sólo conseguí levantarme y caminar temblando hacia la puerta.
-¿Qué...?
*Narra Harry*
Se le congeló la mirada. Sus ojos pasaron del gris perlado al color acero. Se levantó mirándome como si le diese asco, pena incluso, y susurró:
-Gracias por el desayuno. Ha sido muy... Revelador.
Abrió la puerta y salió sin dar un portazo, con elegancia, caminando como si flotase sobre el suelo con sus Vans.
Estaba completamente aturdido hasta que Rose interrumpió mis pensamientos.
-Lo lamento, pero también voy a tener que irme.-dijo levantándose, ante la mirada de incredulidad de Liam, Niall, Noe y la mía propia.
-Rose, antes de irte. ¿Qué ha pasando?
-Ha pasado que... Bueno... En cierto sentido no es tu culpa, pero lo que dijiste... Como lo dijiste...
-Pero, ¿qué he echo mal?
Suspiró apoyándose en la mesa, con las manos sobre los ojos.
-Juradme que no se lo diréis a nadie.
Todos asentimos muy serios, son dejar de mirarnos entre los cuatro.
-Dejó a su novio. Ayer. Por teléfono. Después de cuatro años.
Nos miramos entre nosotros extrañados, pero Rose continuó.
-A el también le gustaba mucho eso de ir pidiendo números, pero ella no es nada celosa... Y tarde o temprano sabía que pasaría...
Se me cayó el mundo encima. Le acababa de hacer muchísimo daño, sin apenas conocerla.
-Tengo que hablar con ella.
-Déjalo. Por hoy al menos. Mañana ya estará más calmada, o eso espero.-sonrió triste dirigiéndose a la puerta, seguida de Liam, que me miraba como si me fuese a descuartizar.
-Te acompaño a casa.
Asintió feliz y amos se fueron. Niall y Noe me miraban con el ceño fruncido, pero no me reprocharon nada. En cuanto acabaron se fueron, juntos a ver una peli.
-¿Te vienes?
-No estoy de humor. Otro día.-dije forzando una sonrisa desde la puerta.
Al cerrarla fui a la cocina, abrí la papelera y tiré en ella todos los números. A partir de ahora sólo me interesaría uno.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Once
(ESCUCHAR: "How to save a life-The Fray")
*Narra Lía*
-¡Ni puta idea! ¡Pregúntale a la mamonazo es...! ¡Zayn!-grité como una histérica. Estaba en el medio del lago, luchando por sacar la cabeza fuera del agua mientras gritaba mi nombre. Colgué el teléfono mientras me quitaba las Vans y la cazadora de cuero para facilitar el momento de nadar.
-Soc...¡ Lía! ¡Ayud...!
-¡La madre que te...! ¡¿Pero como te metes ahí?!-grité tirándome al agua. Nade hacia él desesperada. No podía morirse, no lo permitiría. Cuando llegué hasta el lo agarré para que dejase de patalear, pero enseguida noté que se relajaba. Lo miré. Inconsciente. Nadé como pude nerviosísima. Cuando lo acosté en la orilla no respiraba.
-Mierda, mierda, mierda.-farfullé sentándome sobre su vientre.-RPG, tu puedes Lía.
Presioné diez veces sobre su diafragma. Después, abrí su boca, insuflándole aire. Seguía sin respirar. Repetí el proceso, pero en el momento de insuflar aire una mano agarró mi nuca y la otra mi trasero, pegándome a el, mientras su legua invadía la mía, dejándome sin aire.
Al principio intenté separarme, dándole patadas y arañazos, pero cuando giró para dejarme bajo el no pude resistirme y le seguí el beso.
Cuando me soltó jadeé. Su lengua seguía jugando con mi cuello, dándome ligeros mordiscos.
-¡Zayn! ¡Basta!-grité con voz estrangulada, separándolo de mi de una patada.
-Estás deseando que siga.-sonrió juguetón, pero se levantó sacudiéndose el pelo.
-Eres un hijo de... ¡¿Sabes lo peligroso que ha sido eso?!
-¿El beso? Peligroso... Yo más bien diría apasionado.
-Fue como lamer un cenicero. ¿Dónde metiste la boquita antes eh?
-Ese con el que vives también fuma y no te quejas tanto.-bufó.
-No vivo con él. Es mi casa. Está sólo de paso.
Sonrió sacándose la cazadora de cuero, quedándose en una camiseta semitransparente que se pegaba a sus perfectos abdominales. Miré hacia otro lado temblando de frío. En pleno enero y yo tirándome al rió para "salvar" a un gilipollas. Me puse los zapatos completamente entumecida.
-¿Por qué coño te tiraste al agua?
-Me apetecía un bañito.
-¿Y hacia falta fingir que te ahogabas, pedazo de subnormal?
-Eh, modérate que sigues siendo...
-¡No me da la gana! Soy bailarina, no socorrista. La próxima vez dejo que te ahogues.-grité sin mirarle.
-No iba a ahogarme. Sólo fingía un poco.
-¡Vete al infierno!
Después de un rato en silencio me giré tiritando para ver que hacía. Estaba acostado bajo un árbol fumando.
-¿Qué haces?
-Esperar a secarme.-contestó secamente.
Caminé hacia el temblando, sentándome a su lado. Tenía muchísimo frío y ese idiota lo sabía.
-Zayn...
-¿Qué?
-Tengo frío.
Me colocó la cazadora de cuero por encima, frotando los brazos para darme calor.
-¿Quieres volver? Admito que esto no ha sido buena idea.-dijo levantándose conmigo.
-No, no lo ha sido.-repliqué mordaz.
-Y... Siento lo de antes... Sólo quería enseñarte este lago tan bonito... Vengo aquí a pensar...
-¿Tu piensas?-reí subiéndome a la moto.
-Claro. ¿Conduces tu? Quiero llegar vivo.-dijo echándome hacia atrás para sentarse.
-Tengo una parecida.
-Pero a Hayley sólo la conduzco yo.-dijo encendiéndola.-Disfruta del paseo.
*Narra Melissa*
¿Y si les pasó algo...?
-No digas eso Niall.-le riñó Louis.
-Seguro que están bien y sólo se están peleando entre ellos.-dijo Liam acariciando la espalda de Rose, que estaba muy rígida entre sus brazos.
-Los más probable.-rió Harry cogiéndole el teléfono a Carlota, que buscaba la contraseña de las fotos.-Si esperas encontrar fotos guarras ya puedes desistir.
-¡No seas cerdo!-protestó ella alejándose.
-Te encanta que sea así.
Me dolía muchísimo la cabeza y las caricias de Louis me estaban dejando frita. Después de un rato de debate sobre qué hacer sonó el teléfono de Noelia. Era Lía.
Zayn la había ido a buscar a casa, pero habían tenido problemas con la moto y casi los atropellan, de ahí el pedazo grito que pegara.
-¿Vamos para allí?-preguntó Lía después de gritarle a Zayn varias veces.
Nos miramos interrogantes. Yo no estaba para muchas fiestas, Rose estaba muy pálida, apoyada en el pecho de Liam, Niall comía galletas como si le fuese la vida en ello y Harry corría detrás de Carlota para que esta le devolviese su chaqueta de lana.
-Pues... Ya mañana, así arregláis lo de la moto.-decidió Noe.
-Genial. ¡Nos vemos mañana!-colgó.
Suspiré cerrando los ojos. Tenía poquísimas ganas de ir a trabar hoy, pero era uno de mis primeros días y no iba a estropearlo por un catarrillo. Lou seguía acariciándome mientras susurraba mi canción favorita, "Moments".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
