sábado, 2 de agosto de 2014

Trenta y dos

(ESCUCHAR: Sorry seems to be the hardest word-Elton Jhon ft Blue)
*Narra Carlota*
Me despertó el irritante sonido de la aspiradora. Entreabrí lentamente los ojos topándome con el rostro de Harry a muy escasos centímetros del mío y sonriendo arrebatadoramente.
-Buenos días princesa.
-Buenos días.-gruñí llevándome la mano a la cabeza mientras me incorporaba.-Dios... Que dolor...
-Normal, ayer pillamos una buena..-sonrió sentándose a mi lado en el sofá.-¿Quieres desayunar?
-No... Me duele demasiado... ¡¿Quien está pasando la aspiradora?!
-Liam, a ver si así despierta a todo el mundo.
-¡Aargh! ¿Tienes algo para el dolor?
-Sí, pero no te lo puedes tomar sin comer nada. Voy a prepararte algo rico.-dijo correteando hacia la cocina.
Entonces me fijé en mi alrededor. Todas las mesas estaban llenas de vasos vacíos y llenos, con pajitas de colores, nombres garabateados, marcas de pinta labios y toda clase de substancias. Estaba acostada en el único sofá más o menos limpio, arropada con una gruesa manta de lana gris.



Cuando Harry volvió lo hizo con un bol con yoghurt, frutos rojos y cereales.



-No hay nada más decente. Niall ya asaltó la nevera.
-Dudo que me lo de comido todo.
-Come lo que puedas. ¿Quieres que me quedé por sí acaso te pones peor?
Asentí débilmente haciéndole espacio apartando la manta, pero la paso sobre mis hombros mientras comía.
-¿Qué hora es?
-Las seis de la tarde.
Asentí dejando los restos de mi desayuno junto con los vasos en la mesa.
-¿No quieres más?
-Me duele el estómago.-musité medio dormida contra su hombro.
-Es normal.-suspiró levantándome entre sus brazos.
-¿A dónde vamos?
-A mi habitación, vamos a escaquearnos de limpiar.-sonrió pícaro subiendo las escaleras, hasta una preciosa y luminosa habitación, donde me acostó en la cama.
-Nos van a matar.
-Bah, no creo, además, todo este fue idea de Louis y Niall, que limpien ellos.
Se acostó a mi lado bajo las mantas, sacándose todo lo que llevaba encima.
-¡¿Qué haces?!
-Yo no duermo vestido.
-¿Y a mi que me importa? ¡Ponte la ropa inmediatamente!-exclamé poniéndome roja.
-Bueno...-suspiró.-¿Te da vergüenza verme desnudo?
-¡No!
-¿Entonces por que te pusiste roja cuando me quité la camiseta?
Parpadeé confusa hasta acabar con la cabeza bajo las sábanas y oyendo la adorable risa de Harry a mi espalda. Después de unos minutos retiró las mantas, dándome la vuelta entre sus brazos.
-Ya estoy vestido. ¿Dormimos ahora?
Asentí haciéndome una bolita a su lado, apoyando la cabeza en su hombro, soltando un suspiro al oler su colonia.
-¿Te gusta?
-¿Lo qué?
-Mi olor.
-Duérmete que aún te va a echar humo el cerebro.-reí pinchando su moflete.
-Aiii... Mujeres.-suspiró antes de quedarse dormido.

*Narra Rose*
Entre Liam y yo conseguimos limpiar la mayor parte de la casa, pero el salón seguía siendo un desastre.
-No me lo puedo creer. Es levantar algo y que salgan vasos y comida.-bufó sentándose en un sofá.
-Parece que cuanto más limpiamos más suciedad sale.
-Pues yo me niego a limpiar más. Cuando se dignen a levantarse ya limpiarán.
Asentí esquivando vasos hasta cogerle de la mano para levantarlo del sofá.
-Tengo hambre.
-Yo también, pero más que comer me apetece desayunar.
Entre los dos hicimos tostadas y café. La cocina era lo único que estaba completamente limpio.
-Algo me dice que te vas a negar a que hagan más fiestas aquí.
-Correcto, sobre todo porque siempre me toca limpiar a mi, como soy el único que no va borracho perdido para la cama ya me toca hacer de mucama francesa.
Sonreí abrazándole. Le amaba muchísimo, aún con unas ojeras terribles y con un mandilón de flores y volantes.
-Anoche fue increíble.
-Anoche fue perfecto.-sonrió jugueteando con uno de mis bucles.-Pero me pone malo verte con el vestido de ayer... Ponte algo de mi ropa limpia....
-No hace falta, cuando lleguemos a casa ya me meto en la ducha.
-Pero mientras tanto... Además, quiero darte algo.-dijo cogiéndome de la mano y subiendo los escalones de dos en dos.
Abrió la puerta de su habitación y me recostó en la cama con la misma delicadeza que lo había hecho la noche anterior, y empezó a rebuscar en el armario, hasta dar con un paquete, que me entregó sonriente.
-Se que no es mucho... Pero hace ilusión que tengas una.-musitó nervioso, apretándose los dedos de las manos.
Lo abrí tranquilamente, hasta encontrarme con un jersey de algodón negro, con muchos símbolos de Batman en amarillo esparcidos por toda su superficie.



-¿Qué te parece...?
-Es... Es... Vaya...-tartamudeé. Parecía tonta perdida.
-¿No te gusta verdad? Si ya decía yo que era una ton...-le callé con un apasionado beso, de esos que te dejan sin aire y te tumban de espaldas, justo lo que le pasó a él. Me siguió el beso exigiéndome más y recostándome bajo él, pero irrumpieron en la habitación sin llamar.
-¡Liam! ¡Rose!-chillaron Louis y Niall, el segundo muy histérico.
-Queda demostrado que estos tienen un radar, en serio te lo digo.-suspiró levantándose de encima.-¿Qué tripa se os ha roto?
-Es... Noelia...
-¿Qué le pasa a Noe Niall?-pregunté aún desde la cama.
-Ha..ha desaparecido...

Trenta y uno


(ESCUCHAR: Can we dance-The Vamps))
*Narra Zayn*
En cuanto  cogí el teléfono un sudor frío me recorrió la espalda, y más al ver el video que me enseñaba Lía.
Se veía como ponía el teléfono en algún lugar, ya que la pantalla temblaba hasta que finalmente se acomodó, cuando lo hizo sonrió, lanzándome un beso, sacándome una sonrisa de idiota enamorado. Tras un rato abrió la puerta y presencié la pelea que había tenido con Iván antes de que llegase. Colocara tan bien el iPhone que también pude ver como la amenazaba en la puerta, la besaba estampándola contra la pared y al oír el sonido de mi moto arrancar, como empezaba a llorar desconsoladamente.
"Zayn, todo esto es real, y si estas viendo esto ahora y sigues sin creertelo significa que he fracasado. Jamás te engañaría. Te quiero" Luego se cortaba con un amargo llanto de fondo, un llanto que me partía el alma.
-Lía...-susurré levantando la mirada y devolviéndoselo.-Perdóname...
No sabía que decir, todos los modos de disculpa me parecían ridículos e inútiles. Le había hecho daño, la había herido y yo mismo sabía lo que duele eso.
-¿Perdóname? ¿Es lo único que se te ocurre?
 -Yo... Ojalá dejes de odiarme algún día... Fui lo pero, pero... ¿Qué habrías pensado tu si lo hubieses visto a la inversa?
Pareció meditarlo para acabar respondiendo.
-Le arrancaría los pelos uno a uno.
Sonreí rodeándola con mis brazos, abrazándola contra mi pecho.
-Que violenta...
-Lo sé, pero es la verdad.
-Lía, me he dado cuenta de que... Que esto no puede seguir así...
-¿Seguir así como?
-Que no podemos seguir acostándonos y fingir que no pasa nada, porque si que lo hace y...
-Nos hemos saltado un paso.-susurró escondiendo la cara en mi cuello.
-¿Cuál?
-Ser amigos. En todo este tiempo... Apenas nos conocimos...
-Tienes razón, antes de intentar nada deberíamos serlo.-sonreí abrazándola más fuerte.
-Si... Pero ser amigos significa no... No hacer el amor juntos...
-Eso será lo peor, pero necesario por un tiempo.
Permanecimos en silencio un rato. Iba a echarla muchísimo de menos, pero si éramos amigos podría ir a verla cuando quisiese y proponerle salir en cualquier momento, sin miedo a que nos pillasen por hacer algo indecente.
-Entonces bajemos a la fiesta a pasarlo bien como grandes amigos que somos.-dijo levantándose y tirando de mi mano.-Necesitan a su DJ Malik.
-Podrán arreglárselas sin mi un rato más.-susurré tirando hacia mi para que cállese entre mis brazos de nuevo, pero fue tan hábil que de otro tirón me levantó acercándome a sus labios.
-Ya... Pero aún así seria sospechoso.
Besó tiernamente mi mejilla e iniciamos el descenso a la fiesta.




*Narra Melissa*
La fiesta volvía a decaer, pero por suerte vimos a Lía y a Zayn bajando las escaleras charlando animadamente.
-Hola niñas.-nos sonrió Lía jugueteando con el asa del bolso.
-Al fin bajáis. Ya pensábamos que Lía te había suicidado desde el tejado.-rió Lou, un poco tocado ya.
-Poco la faltó.-rió.-Perdona por lo antes Harrold.
-No pasa nada. Te perdono si me ayudas a tirarla a la piscina.-sonrió tirando de la cintura de Carlota, que se agarraba a una palmera como si le fuese la vida en ello.
-¡Estás borracho!-le gritó intentando soltarse.-¡Cómo hagas eso dejo de hablarte!
Todos reímos ante lo estúpido de la escena. Noe y Niall bebían chupitos sentados en unos sofás, riendo descontroladamente. Harry y Lottie seguían a lo suyo y Lou no paraba de tirarme del vestido para que bailase con el.
-¿Sabéis algo de Rose?
-Cuando estaba en el tejado los vi subir a la habitación de Liam.
-Oh... Le va a quitar la inocencia a nuestra pequeña Rose...
-¡Lía!-exclamamos entre risas a la vez.-Dudo que Rose sea muy inocente.
-Nunca se sabe. Zayn, la fiesta decae sin ti.
-Pues gente conmigo.-sonrió cogiéndola de la mano.-¿Sabes manejar una mesa de mezclas?
-Pues no...
-Perfecto, porque hoy vas a aprender.
La arrastró con él y la fiesta continuó hasta altas horas de la madrugada, conmigo bailando con Lou mientras bebíamos gintonics y llegado el momento, nos besamos hasta caer exhaustos. Harry al final se cansó de tirar de Carlota y se fueron a tomar algo. Más tarde Hazz sorbía chupitos de tequila de su cuello acostados en el sofá del salón, donde luego acabó dormido bajo ella.
Lía aprendió a algo más que a pinchar. A las siete de la mañana echaba a gente de la casa con la ayuda de Marcus y Paul bajo la sorprendida mirada de Zayn, que asentía sonriente y borracho.
-Meli...-susurró Lou.
-Dime.
-Te quiero, pero mañana no me acordaré de esto, así que recuérdamelo...
-Yo tampoco lo haré...
Cogió su teléfono y malamente tecleó: "Esta  noche ha sido increíble a tu lado. Te quiero" Pulsó enviar y cayó dormido entre mis brazos.