domingo, 25 de agosto de 2013

Diez


(ESCUCHAR: Strong enought-Cher Loyd)
*Narra Rose*
Carlo y yo decidimos comer en casa las dos solas. El día estaba realmente malo. No había parado de llover desde que saliéramos del estudio. Después de una ducha calentita nos sentamos a comer tranquilamente en la cocina.
-¿Qué te parecen los chicos?-le pregunté después de un rato en silencio. Desde  la llamada de Elliot se la veía muy pensativa.
-Impuntuales.
-¿Y Harry?
-Un pulpo.-sonrió jugando con los tallarines.
-¿Un pulpo? Yo diría que es cariñoso.
-Cariñosos son Liam y Lou contigo. Harry es el nivel siguiente.
-A lo mejor le gustas.-dije entre estornudos.
-Lo dudo... ¿Estás bien?
-Si... Sólo son estornudos, nada malo.
Me miró frunciendo en ceño, pero asintió.
-Y no, no le gusto. Además, todos conocemos lo largas que son sus relaciones.
-Cierto.
-¿Qué tal tu con Liam?-me preguntó metiendo los platos en el lavavajillas.
-Es... Muy mono la verdad. Me gusta su forma de ser.
-Es la mamá de One Direction.
-Entonces yo seré su papá.
-Ala, de golpe familia numerosa.
-Sí. Por cierto. ¿Y Elliot?
Sus ojos se oscurecieron casi al momento, pasando del gris perlado a acero.
-Llamó ayer...
-¿En serio? Ni me enteré.
-Me llamó al móvil.
-Ah... Y, ¿qué tal está?
-Soltero.-me soltó levantándose de la silla de un salto.
-¡¿Cómo?! ¡¿Carlota?! Pero... Se os veía tan bien...
-¿Vernos? El muy hijo de... ¡Que tuvo un desliz!
Me quedé con la boca abierta. Iban a hacer cuatro años juntos, desde que se conocieron en la Universidad de Londres. Elliot era estadounidense como nosotras, pero al acabar la carrera volvió a Miami con su abuelo convaleciente. Desde entonces vivían una relación a distancia. Siempre que podían se veían y hacían una pareja realmente adorable.
-Lo siento... De verdad... Parecía tan formal lo vuestro.-susurré abrazándola con fuerza. Me devolvió el abrazo con poco entusiasmo, pero era lo normal en ella.-¿Quieres que hagamos un tarde de chicas?
-No... No quiero que lo sepa nadie...
-Pero... Da igual, no puedes guardarte esto. ¡Nos vamos de compras! Ambas necesitamos desconectar.
-Esta bien.-suspiró un poco más sonriente.

*Narra Lía*
Las nueve de nuevo. Abrí los ojos pesadamente. Ivi dormía plácidamente a mi lado, con una ilera de babas cayéndole por la barbilla. Encantador, nótese  la ironía. Me levanté y me metí en la ducha.
A las nueve y media ya estaba preparada para irme. El día anterior había montado todas las coreos de las canciones que de decidiéramos ayer, por lo que iba bastante animada, deseando que les gustasen, sobre todo, a mi pesar, a Zayn.
-Buenos días amor.-sonrió Iván desde la cocina.-¿Ya te...? ¿Y esa moto?
¿Moto? Abrí la puerta y, por desgracia, ahí estaba el, apoyado en su moto sonriéndome mientras jugaba con una cadena que llevaba colgada al cuello.
-¡¿Qué haces aquí?!¡ Iv me va a matar!-susurré rápidamente intentando que se subiese a la moto.
-Buenos días preciosa. ¿Por qué debería matarte? Sólo soy un jefe que viene a buscar a su empleada.
En eso salió Iván por la puerta. Nos miró anonadado, pero se le notaba enfadadísimo.
-Lía, ¿qué coño hace...?
-Zayn Malik, de One direction.-rió levantándome por las axilas y subiéndome a la moto.-Te la secuestro por una horas.
-¿Qué? ¡Zayn!-grité cuando arrancó a lo bestia, alejándonos de allí.



*Narra Noelia*
Llevábamos media hora esperando a Lía y a Zayn y ninguno de los dos llegaba, así que seguimos charlando y comiendo las  galletas Oreo de Meli, que no se cómo se tenía en pie. En cuanto la vimos Lou casi la mata.
*Flashback*
-¿Pero tu estas tonta? En el contrato pone que si te pones mala tienes nuestro seguro y días remunerados aunque faltes.-le gritó.
-¡Qué estoy bien!
-¡Pero si pareces un moco con patas!
-¡No seas pesado!
-¡Y tu inmadura!
-¡¿Pero tu te has visto chaval?!
-No peleéis.-dijo Rose intentando calmarlos.
-Entonces que me haga caso.-farfulló cogiéndola en brazos, para acabar echándosela sobre el hombro.-Ahora siéntate aquí y pórtate bien mientras voy a buscar mis pastillas de paracetamol.
-¡No creo en las pastillas!
-¡Ni yo en que hubiese nadie más pesado que Harry hasta que te vi!
*Fin Flashback*
Cuando volvió la obligó a acostarse a su lado envuelta en su chaqueta. Meli no dejaba de poner morritos, pero no se quejaba de las caricias de Lou, así que este se aprovechaba y la acunaba con cariño.
-Voy a llamar a Lía.-dijo Carlota sacando el teléfono de Harry de su bolsillo.
-¡Eh!-bufó el cogiéndola en el colo.-Eres de lo que no hay.
-A callar. Pongo el altavoz.
Al sexto tono cogió.
-¿Lía? ¿Dónde estás?
-¡Ni puta idea! ¡Pregúntale al mamonazo es...! ¡Zayn!-gritó.
De repente se cortó la llamada.
-¡¿Lía?! ¡¿Zayn?!-empezamos a gritar como locos.
-¿Y si les pasó algo...?

sábado, 24 de agosto de 2013

Nueve

(ESCUCHAR: When you're gone-Bryan Adams)
*Narra Harry*
-¡Aparca aquí!
-¡¿Y como lo meto?! ¡¿Con calzador?!
-¡No me jodas Niall!-bufó Zayn mirando por la ventanilla.-Como vuelvas a traer este tractor al que llamas coche vamos andando.
-¡Haber cogido vuestros coches!
-¡Quedamos en que nos llevabas tu!
-Mira BooBear...
-Inténtalo al menos, que ya llegamos tarde.-dijo Liam intentando que no se desencadenase la Tercera Guerra Mundial dentro de un espacio tan reducido.
-¡Ahora la culpa será mía!
-¡Pues sí!-gritamos los cuatro.
Después de mil maniobras logró aparcar en la plaza para minusválidos.
-¿Llegamos muy tarde?
-Tranquilo Harrold, sólo... ¡¿Una hora?! ¡Estas nos matan!-exclamó Lou empujándonos hacia la puerta del estudio.
-Siempre podemos decir que pillamos tráfico en Trafalgar Square por culpa de las fans.-sugirió Zayn.
-No va a colar.-suspiré abriendo la puerta del aula.
Estaba todo increíblemente silencioso. En el medio de la habitación estaban ellas cinco, tumbadas sobre las colchonetas para hacer estiramientos, arropadas bajo varias mantas y completamente dormidas.
Estaban horriblemente adorables, pero los chicos no pensaban así.
-¿Esto se considera falta en el trabajo?-preguntó Lou tocándole los mofletes a Melissa, de una manera bastante irritante.
-Uhm... ¿Louis?-dijo somnolienta.
-¡Its time to get up!-exclamamos saltando sobre ellas. Cuando se despertaron todas nos miraron mal, matándonos con la mirada.
-Zayn Malik, tienes exactamente dos segundo para decirme por que me has despertado.-gruñó Lía apartándolo con pierna.
-Po...
-¡Tiempo!-gritó Rose tirándole a Liam su chaqueta y levantándose. Con los rizos rubios todos revolucionados estaba muy graciosa.

*Narra Melissa*
Después de mucho gritos y varias llaves de judo por parte de Lía conseguimos una explicación.
-¿Creéis que no tenemos vida?
-No te pases Amelia, que aún eres mi empleada.-rió Zayn todo chulo, sentándose a su lado en la colchoneta.
-Odio que me llamen así...
-¿Así como? Amelia....
Íbamos a advertirle del mal carácter de Lía cuando su puño se estampó contra su hombro, sacándole varios gritos de indignación.
-¡Eso me ha dolido!
Viendo que iba a responder Noe la abrazó alejándola de allí para intentar calmarla. Mientras tanto Carlota intentaba escurriese de los brazos de Harry, que intentaba darle un beso en la mejilla. Niall y Liam hablaban con Rose sobre la puntualidad mientras ellos asentían, uno entre risas y el otro un poco más serio. Lou llevaba un rato mirándome fijamente.
-¿Qué? ¿Tengo monos en la cara?-dije quitándome la chaqueta.
-No. Sólo...
-¿Sólo?
-¿Quien era el chico con el que estabas el otro día?-me preguntó  mirándome a los ojos, llenos de... ¿Ira?
-¿Y a ti que más te da?
-Si que me da. Eres mi empleada. No quiero distracciones.-dijo serio.-¿Era tu novio?
-Eso es confidencial.-sonreí irónicamente dirigiéndome a Lottie para librarla del pulpo-Styles.

*Narra Lía*
Después de hablar con Noe ya estaba mucho más calmada. Rose propuso empezar a calentar, no fuera a ser que alguno se nos descalabrara por el camino.
-¿Quien se pone delante?
-Yo, yo, yo.-saltó Melissa poniéndose delante.-¿Cómo de fuerte?
-¡Al máximo!-exclamamos todas.
-¡¿Qué?!
-Venga, ¡que estáis oxidados!
Después de un hora de ejercicios los chicos estaban muriéndose, y eso que aún no habíamos empezado a bailar en serio.
-A partir de hoy empezaremos a montaros las canciones del "Take Me Home Tour".
-¿Al final cada una monta una canción?-preguntó Noe.
-Por mi está bien.-asintió Rose, junto con Carlota.
-Pero ahora mismo no tenemos nada...
-¿Eso significa que acabamos por hoy?-peguntó Harry esperanzado.
-No. Significa que os vais a quedar sentánditos mientras nosotras planificamos cuales monta cada una.-señalé.
Se sentaron poniendo cara de niños buenos, aunque era obvio que no lo eran. Después de muchas disputas elegimos las canciones, tres cada una. Como sobraban otras tres decidimos hacerlas esas en conjunto.



-¿Ya esta?-preguntó Niall por enésima vez.
-Qué alguien le de algo al irlandés para que se calle.-dijo Noe entre risas.-¿Quieres un pony?
-¡Ziii!
-Seriedad por favor.-rió Louis.
Cuando acabamos entran casi las dos. Estábamos saliendo cuando un rayo atravesó el cielo, encapotado y lluvioso de Londres.
-¡Cómo llueve!
-Te dije que era buena idea traer el coche.-suspiró Lottie abrazando a Rose.
-Menos mal que cogimos los paraguas.
-Con lo que llueve no os servirán de nada.-apuntó Zayn.
Resultó que ninguna había llevado coche y en de los chicos no cabíamos todos. Mi moto estaba aparcada completamente encharcada, pero siempre era mejor que mojarme andando. Me despedí de todos y me encaminé hacia ella. Iba a arrancar cuando unas manos se posaron en mi cintura, atrayéndome hacia un olor muy conocido. Zayn.
-¿Qué quieres?-pregunté brusca, girando, hasta quedar a escasos centímetros de su rostro.
-Bonita moto.
-Eso ya lo dijiste.
-Era una excusa para acercarme a ti.-sonrió de medio lado, acariciando mis labios con los dedos, hasta rozar nuestros labios. En estado normal le habría pegado una patada en sus partes y salido huyendo, pero había algo en el que me hacía sentir débil, pequeña...
-No quiero que te acerques a mi.-susurré separándome un poco.
-¿Por qué?
-Tengo novio. Y le amo.
-Mientes muy mal.-sonrió alejándose y entrando en al coche de Niall, dejándome sola y empapada, con las gotas de lluvia de la tarde londinense bajando por mi pelo.

viernes, 23 de agosto de 2013

Ocho


(ESCUCHAR: Say what you want-Texas)
*Narra Harry*
Finalmente gracias a Rose conseguí estar más tiempo a solas con mi "empleada". Durante todo el camino reinó un silencio sepulcral, pero aún así no era para nada incómodo.
Cuando llegamos a su casa bajó del coche dando n gracioso salto, mientras cogía su bolso.
-Gracias por traerme.
-No las des.-sonreí.
-Bueno... Nos vemos mañana...
-Está bien... ¡Espera!-dije cuando se alejaba. Bajé del coche de un salto, hasta acercarme a ella.-¿Quieres que te venga a buscar mañana?
-¿Y Rose?
-A ambas claro.
-No hace falta, en serio.
-Está bien.-asentí cogiéndola del brazo, acercándome a ella.-Duerme bien.
-Pero si aún son las cuatro.-rió.
-Cuando lo hagas tonta.
Besé su frente antes de darle un fuerte abrazo, al cual correspondió, llevándome al cielo con el delicioso aroma de su pelo. Cuando nos separamos sonrió, haciendo que mi corazón palpitase más rápido.
-Hasta mañana.
-Hasta mañana.-susurré subiendo al coche aún aturdido por su perfume.
-¡Styles!
Giré la cabeza velozmente hacia ella.
-Duerme bien tu también.
-Por supuesto.-musité sonriendo.

*Narra Lía*
Me desperté con los irritantes rayos de sol que atravesaban la ventana abierta de la habitación de Iván. El despertador marcaba las nueve, así que me apresuré a bajar de la cama de un salto, despertándole. Aún estaba entumecida por nuestra apasionada tarde-noche.
-Buenos días princesa.-ronroneó acariciando mis piernas.
-Em... Buenos días... Tengo que irme.
-¿No empiezas a las diez?
-Sí, pero aún me tengo que preparar.-dije mientras entraba corriendo en el baño.
Después de una ducha calentita me puse mi ropa para bailar y bajé a la cocina. Ivi me había dejado sobre la mesa una taza de café con dos tostadas. Si seguía así de cariñoso sería difícil dejarle llegado el momento.
Bebí el café quemándome la garganta. Estaba saliendo por la puerta con una tostada en la boca cuando me detuvo, dándome un fuerte abrazo.
-Llévate el coche. Dan lluvia para hoy.
-Ni de coña.
-Luego te duele la garganta.-me reprochó.
-Sí mami. Nos vemos.-dije a modo de despedida.
-¡Lía! ¿Me llamarás antes de irte?
-Lo dudo, pero siempre puedes llamar tu.-sonreí cerrando la puerta.
Cogí mi preciosa moto y me dirigí al estudio deseando olvidarme de todo.

*Narra Melissa*
En cuanto llegué al estudio empezó a llover muchísimo, por lo que salí corriendo del coche en cuanto tuve la menor oportunidad. Hacía muchísimo frío.
Dentro hacía un calor realmente agradable, mezclado con el olor a madera de las barras de ballet.
Las niñas estaban sentadas en el suelo en círculo, charlando animadamente mientras comían galletitas saladas.
-¿Como podéis comer eso a esta hora?
-Es lo único que queda en la máquina del pasillo.
-Ya Noe, pero son las diez.
-Siempre es buena hora para las galletitas.-sonrió Carlota sentándose en unas colchonetas.-¿Por cierto, que hora es?
-Las diez y cuarto. Siento llegar tarde. El secador se puso el huelga.-me disculpé.-¿Y los chicos? ¿Cambiándose?
-Aún no llegaron.-gruñó Lía.-Y eso que les avisamos de que fuesen puntuales.
Seguimos charlando en círculo, contándonos toda clase de tonterías entre nosotras, hasta las diez y media.
-Estos no llegan. ¿Empezamos a estirar?-dijo Lía levantándose repentinamente.
-¿Las cinco? ¿Y cuándo lleguen que hacemos? ¿Repetirlo?
-Rose tiene razón, es una pérdida de tiempo.
-Pero tenemos que empezar a montar las coreografías.-apuntó Noe.
-¿Y si cada una elige unas canciones y luego nos enseñamos entre nosotras?
Así no tenemos que pelearnos por un paso o por otro y los chicos tienen siempre una "profesora".-sugirió Carlo.
-Buena idea.-convine.-Pero sería buena idea hacer caso a Lía.
Después de media hora de estiramientos aún no llegarán y nosotras estábamos cansadísimas.
-Me muero de sueño.-musitó Noe tirándose en las colchonetas.-Dormiría aquí.
-Me uno.-exclamó Rose acostándose a su lado.
Las seguimos, quedando un poco apretadas, completamente entrelazadas unas al lado de otras.
-Alguien tiene una manta? Para no esfriarnos más que nada.-dije.
-Yo vi unas ayer.-dijo Rose levantándose. Volvió al poco con tres mantas gruesas de lana.-Buenas noches princesas.
-Buenas noches.-susurré antes de quedarme dormida con la cabeza entre el cuello de Lía y nuestras chaquetas, utilizadas como almohadas.



miércoles, 21 de agosto de 2013

Siete

(ESCUCHAR: Hey there Delilah-Plain White T's)
Me removí inquieta en el asiento. Después de mi delicado aterrizaje Harry subió y condujo hasta su casa.
-¿Que hacemos aquí?
-Tengo que dejar mi bolsa con la ropa sucia.-dijo bajando con fluidez.-¿Vienes?
-¿Tengo otra opción?-suspiré.
-No, además, quiero que veas como es mi casa.-sonrió tomando mi mano.
Era una sensación incómoda que tirase de mi siempre que podía.
Subimos hasta la habitación donde tenía la lavadora y la secadora. Después de programarla con un poco de ayuda fue a cambiarse.
-Puedes sentarte en el sofá mientras tanto.-gritó desde el vestidor.
-¡Vale!



 Me senté a esperarle. Ojeé unas revistas que tenía en la mesa de café. La mayoría eran sobre la banda y chismorreos, nada que me interesase demasiado. Volvió poco después con un jersey verde, unos vaqueros negros y unas Converses blancas. Sonrió divertido ante mi cara de asombro, así que recompuse el gesto lo antes posible.
-¿Admirándome?
-Más quisieras Styles.-dije levantándome.-¿Nos vamos?
-Claro. ¿Quieres pasar por tu casa para arreglarte un poco?
-¿Tan mal me ves?-reí con malicia.
-Estás muy guapa, pero con otra ropa estarías más decente para salir a comer.
-Pues llévame a casa. Se ve que no te molesta hacer de taxista.
-Sólo quiero conocerte bien.
-No es difícil conocerme, soy una chica muy sencilla. Rose dice que soy como un libro abierto.
-¿Sencilla? Eres realmente difícil.-se quejó a subiendo al coche.-Nunca se en que estas pensando...
-¿Tanto te interesa saber que estoy pensando?-susurré.
Condujo en silencio. Bajé del coche rápidamente, pero ya estaba el para cerrarme la puerta.
Entramos en mi casa unos minutos después.
-Quédate en el salón. Volveré enseguida.




*Narra Harry*
La observé irse hacia su habitación, caminando con soltura. Mientras la esperaba deambulé un poco por la casa adelante. En un estante había un álbum con fotos. Me pudo la curiosidad y lo abrí. Estaba de llenos de fotos de Carlota con otro chico, bastante guapo he de admitir, con una sonrisa enorme en sus rostros, sonriendo felices a la cámara.
Unos celos terribles me invadieron, haciéndome temblar de arriba a abajo. Lo cerré con fuerza, dejándolo en su lugar de origen, sin miramientos.
-¿Te gustaron los fotos?-preguntó su delicada voz a mi espalda.
Me sobresalté y puse las manos en la espalda, intentando ocultar lo sonrojado que estaba. Acababa de invadir su intimidad, en su propia casa.
-Eran muy bonitas...
-Es fotógrafo.-dijo colocándolo bien.
-¿Es tu novio no?¿ Elliot?
-Ahora mismo no se muy bien que somos o no somos.-misitó triste.
Cogí su mano, atrayéndola hacia mi y dándole un tierno abrazo. Era tan bajita que no debí de pasar del metro sesenta y cinco, por lo que abrazarla era muy sencillo. Después de unos instantes en silencio se separó un poco más sonriente.
-Gracias.-susurró colocándose bien la bufanda beis que llevaba.

-Para lo que quieras.-respondí tirando de unos de los mechones sueltos de su moño.
-Vamos a comer entonces.
Salimos de allí y volvimos a subir al coche. En cuestión de minutos estábamos en el restaurante, sentados todos juntos en una mesa, charlando y comiendo animadamente. Liam y Rose no paraban de hablar por lo bajo, riéndose y comentando los vanos intentos de Jason por entrar en la conversación, mientras, Rubén hacía lo imposible por que Zaira dejase interrogar a Niall.
Noe y yo hablábamos sobre nuevos pasos de baile y finalmente Harry escuchaba atentamente.
-Yo creo que quedaría muy bien.
-Y yo, pero a lo mejor se hacen un poquito de daño.
-¿Daño?¿ Dónde? ¡Carlota!
-Tranquilo Styles, tu cara seguirá impoluta.
-Más vale.-rió.
Cuando acabamos de comer cada uno decidió irse a su casa.
-¿Mañana a la misma hora?-preguntó Liam antes de subir al coche.
-Sí, pero llegad puntuales por favor.-dijo Rose.
-Hoy fue un despiste. Mañana llegaremos bien.-sonrió Harry arrastrándome con él.
-Más os vale. Por cierto, ¿no es un poco tonto que nos llevéis ambos al mismo sitio en coches diferentes?
Ambos se miraron sorprendidos, pero acabaron asintiendo.
-Harrold ya las llevo yo.
-No hace falta bro, yo me encargo.
-Insisto.
-Yo también.
Se miraron de nuevo, matándose con la mirada mutuamente hasta que Rose decidió intervenir.
-Em... ¡No pasa nada! Volvemos a casa como nos fuimos del estudio.
-Me parece una idea fantástica.
-Completamente de acuerdo Leyum.
Niall y Noelia estaban sentados en el coche hablando sobre el ensayo de mañana y  Zaira y Rubén hablaban con Jason, así que fuimos los únicos  testigos de su peculiar duelo.

Seis

(ESCUCHAR: I Wouldn't mind-Is He We)
-¡Rubén!-grité saltando sobre sus brazos.
-¡Princess!-rió dándome vueltas en el aire.-Que tal tu primer día de trabajo?
-Cansada pero bien. ¿Que haces aquí?
-Me vine con Jason para veros un poco el pelo antes de la gira. Ah, y para presentártela a ella.-sonrió.
Detrás de el estaba una chica rubia, con los ojos verdes, sonriendo tímidamente.
-Hola...-dijo sonrojándose.
-¡Aaawww!  ¡Qué mona!
-Es Zaira, mi novia...-dijo poniéndose rojo y rodeándola con un brazo.



-¡¿Zaira?!-exclamó en ese momento Noelia.
-¡Noni! ¡Mira tu cuñado!-dijo corriendo hacia ella para abrazarla.
-¿Es tu hermana? Ahora que lo dices os parecéis un montón.-rió Rose.
Los chicos se nos acercaron lentamente, casi con precaución. Liam miraba a Rose y a Jason, que se abrazaban eufóricos.



 Harry y Niall se miraban alternativamente, son saber que hacer o decir.
Mientras ese despliegue de amor y abrazos seguía me fijé en Louis y Zayn, que hablaban por lo bajo apoyados en un coche. Zayn parecía enfadado y Lou disgustado. Giré la cabeza y vi el origen de sus malas caras.

*Narra Lía*
En cuanto vi a Iván salí corriendo hacia el. Abrió sus brazos y me apretó contra el con fuerza.
-Hola...
-Hola amor. Te echaba de menos.
-Yo también...-dije dudosa.
-Mira, quiero arreglarlo. Fui un estúpido por dejarte así y no apoyar tu decisión. Se lo importante que es tu trabajo para ti. ¿Me perdonas?-dijo sonriendo adorablemente.
Asentí aún un poco abrumada. Las cosas entre nosotros no eran como antes y no estaba segura de sí realmente valía la pena volver a intentarlo por sexta vez.
-No se Iván...
-¡Dame la última oportunidad! ¡No voy a volver a hacerte daño!
Intenté aclararme la mente, pero era difícil con el en ese plan. Miré hacia otro lado, descubriendo a Zayn apoyado en su moto, riéndose con Louis mientras me señalaba. Sin pensarlo cogí a Iván de la chaqueta y lo besé apasionadamente, mientras miraba a Zayn, que se le había combinado la cara completamente. Ahora estaba serio, con los ojos muy abiertos y respirando tan fuerte que se le movían las aletas de la nariz.
-¿Eso es un si?-jadeó cuando lo solté.
-Es un llévame a casa.-sonreí sentándome en mi moto.-Conduces tu.
-Como diga mi princesa.
Me despedí de las chicas con la mano y me le lancé un malicioso beso en el aire a Zayn.




*Narra Melissa*
Iba a despedirme de las chicas cuando unas manos taparon mis ojos.



-¡¿Quien soy?!-preguntó una voz cantarina en mi oído, que reconocí enseguida.
-¡¡¡Huguito!!! Que haces aquí enano?-exclamé soltando sus manos y abrazándolo con fuerza.
-Vine a verte. Se te echa de menos en casa.-sonrió colocándose uno de sus rizos rebeldes.
-Yo también os echo de menos... ¿Que tal están todos?
-Tan bien como siempre. Me escapé un par de día para venir a verte, antes de que te vayas de gira con ellos.
-¡Gracias Hugo! ¡Te echaba tanto de menos!-reí tirando de sus mofletes.
-¡Meli, me haces daño!-rió besando mi mejilla.-¡Ahora no te invito a un café!
-¡Siii café siii!
-Pues vámonos, que primero tendrás que darte una ducha.
Me despedí de todos con besos y abrazos, típico de mi cuando estoy feliz. Lou me miró disgustado, pero no entendí por que.
-Meliiii
-¡Ya voy Huguito! ¡Adiós chicos!

*Narra Carlota*
Después de que Lía y Meli se fueran Zayn y Louis tenían mala cara.
-Nosotros nos vamos ya para casa.-dijeron desanimados.-¿Os acercamos a vuestra casa?
-No hace falta, ya trajimos el coche.
-Pues hasta mañana babys.-se despidieron.
-Carlo, Zazi y yo nos vamos a comer con Rubén y Jason. ¿Queréis venir?-nos preguntó Noelia.-Vamos a Nando's...
-Pero no vamos a ir con las mochilas llenas de ropa sucia...-dijo Rose.
-Ir a casa a dejarlas. Cuando acabéis nos vemos allí.
-Está bien.-sonreí tirando de la nariz de Harry.-Vosotros que vais a hacer?
-¡Que se acoplen! ¡Si hay sitió para todos!-exclamó Zaira. Aunque quisiese mucho a Rubén, seguía siendo incondicional de Liam.
-¿Os parece bien?-les preguntó Rose mordiéndose el labio inferior.
-Para mi todo lo que sea comer es genial.-rió Niall .
-¿Como hacemos? Todos en mi coche no entramos.-dijo Jason.
-Id vosotros en un coche, ya llevo yo a las chicas.-se ofreció Harry.
 -¿Y mi coche?-preguntó Rose.
-Voy yo contigo si quieres.-musitó Liam.
-¡Genial! ¡Vamos!-exclamó tirando de su brazo.
-¡Y tu te vienes conmigo!-rió Harry echándome sobre su hombros llevándome hacia su coche.
-¡Harry! Bajame!
-No vemos allí en quince minutos.-gritó tirándome sobre el asiento del copiloto.

jueves, 15 de agosto de 2013

Cinco

(ESCUCHAR: The man who can't be moved-The Script)
-Arriba Rose-Mary Ainswort!
-¿Que...? ¿Ya son las nueve?
-Así es. No querrás llegar tarde a nuestro primer día de trabajo no?
Bufó bajando de la cama. Rara vez se levantaba de buen humor, en eso nos parecíamos ambas.
Preparé unas tortitas mientras de daba una ducha rápida. Cuando bajó ya tenía mejor cara, un poco maquillada y con la ropa para bailar.
-¿Como haremos para enseñarles?-preguntó bebiéndose el zumo.
-Ni idea. Sinceramente, parecen un poco peces en ese sentido.
-Bueno, intenta no ser muy mala con Harry.
-¿Mala yo? ¿Desde cuándo?-reí.
Recogimos todo y cogimos el coche para irnos al estudio. Los chicos nos habían habilitado una zona para las clases. Llegamos y parecía que no había nadie, hasta que oímos una bocina a nuestra espalda. Eran Noelia y Melissa, en el Mini de la primera, bebiendo unos cafés extragrandes.
-¡Buenos días!
-¡Buenos días!-respondimos acercándonos.-¿Y los chicos?
-Llegarán tarde, como siempre.-respondió Melissa tendiendonos una caja de muffins.-Son de arándanos.
-Gracias.
-¿Esa no es Lía?-preguntó Noe señalando un punto detrás de nosotras.
Giramos y si, era Lia subida a una flamante Harley negra. Aparcó justo al lado, quitándose el casco con un divertido movimiento de cabeza.
-¡Buenos días niñas!
-Buenos días Lia. Bonita moto.
-Gracias, regalo de un ex.
-¿Tus ex te regalan motos?-preguntó Melissa escéptica.
-Me quería mucho.-sonrió maliciosa.
Iba a añadir algo más, pero en ese momento aparcó otra moto al lado de la de ella.
-Tiene buen gusto la mocosa.
-Y el viejo la lengua muy larga.-bufó Lía.-Buenos días a ti también Zayn.
-Hola chicas. ¿Me echabais de menos?
-¡Creo que me echaban más de menos a mi!-gritó Lou apareciendo por detrás y cogiendo a Rose en el aire.-Os he traído café.
-Hemos Lou, hemos.-le corrigió Harry rodeando mi cintura con su mano.
-¡Es lo mismo! Bueno, os hemos traído café.-sonrió señalando su bolsa del Starbucks y enfatizando el hemos.
Intenté bajar la mano de Harry de mi cintura, pero sonrió y acercó su boca a mi oído con disimulo.



-¿Que te pareció mi pequeño regalo?
-No hacía falta, sólo era un bote de gel, no tenías por que.
-Sólo quiero que huelas bien cuando estés conmigo.-sonrió.-Como ahora.
Por suerte llegaron Niall y Liam, el último después de saludarnos a todos besó con suavidad la mejilla de Rose.
-Que tal el dolor de cabeza?
-¿Mejor...-susurró sonrojándose.
-Bueno, antes de que estos dos se pongan a hacer niños en pleno aparcamiento...
-¡Zayn!-exclamó Niall, que comía una muffin con Noe, sentados en el capó del coche.-¡Eso solo lo digo yo!
Todos nos reímos, un poco nerviosas nosotras y un poco emocionados de más los chicos.
-Ahora sin coñas. ¿Entramos ya?
-Las damas primero.-sonrió Louis burlonamente tirando de Rose y haciendo que tanto Liam como Melissa enrojeciesen de ira.
-¡She's mine!-gritó Liam agarrándola cogiéndola de la mano.
-Yo también la quiero. ¡Ya se! ¡La podemos cortar en dos!
-¡Carlotaaaaa!
-Dios mío.-suspiré.
Llegamos a la sala de baile. Era cuadrada y bastante grande, con tres de la cuatro paredes con espejos y un impresionante equipo de música en una esquina.
-Sinceramente, como nos aviasteis con tan poca antelación aún no preparamos nada.-dijo Noelia, haciendo que tanto Melissa como yo asientiéramos.
-Pero tenemos una rutina de ejercicios para el calentamiento.-matificó Lía.-Por lo menos yo.
-Genial. Tu los haces y nosotros te copiamos.
Todos asintieron. Los chicos sonreían burlones, pero veinte minutos después estaban sudando y con dolor en el flato.
-Para por favor...-jadeó Lou tirandose al suelo con Harry.
-Pero si acabamos de empezar.-dijo inocente.
Nos miramos entre nosotras. Todas estábamos bien, ni cansadas parecíamos. Los chicos seguían en el suelo. Zayn y Niall bebían agua, echándose la mitad por la cabeza. Liam se sentó en uno de los bancos del fondo.
-Menudo fondo físico.-rió Noe ayudando a Harry con una mano y a Louis con otra para levantarse.
-¿Seguimos?
Asintieron cansados. Una hora después dimos por concluida la clase. Todos sudábamos un poco, pero nunca había visto a Niall tan rojo, parecía un cereza.
Se dieron una ducha rápida.
-Aquí hay de todo.-dijo Melissa inspeccionando los baños de chicas.
-Hasta hay jabones com forma de micrófono.
-Noe, eso es la mayor horterada que he visto en mi vida.-rió Lía lanzándole uno a Rose al trasero.
-¡Auch! Dios, mira que son feos.-rió divertida.
Media hora después nos dirigimos a la puerta con los chicos.
-¿Los conocéis?-dijo Lou señalando a un grupito de chicos que había en la puerta.
-Carlota... ¿Ese no es...?
-No puede ser...

Cuatro

(ESCUCHAR: Dare to believe-Boyce Avenue)
-Iba a hacer tostadas, pero si te dedicas a poner la mano ahí lo más probable es que acabes con el zumo encima.
Me miró y sonrió enseñando sus adorables hoyuelos.
-Entonces te dejaré preparar el desayuno. ¿Dónde puedo darme una ducha?
-Arriba a la derecha.
-Gracias preciosa.-dijo yendo hacia las escaleras.
-¡Espera! No uses el gel violeta!
-¿Por? ¿Es radioactivo o algo?
-No. Es el mío y cada bote cuesta una fortuna.
-Como quieras.-dijo sonriendo malvadamente. Este iba a hacer algo malo fijo.
Seguí preparando las tostadas mientras los demás iban despertando. Todos seguíamos en pijama. Exceptuándonos a Liam, Noelia y a mi, que sonreíamos cada vez que se acariciaban las sienes, todos estaban con un resacón terrible.
Melissa y Lía intentaban recomponer lo ocurrido ayer por la noche, Niall estaba centrado en acertar con las tostadas en la boca, Zayn y Louis bebían café como sí fuesen zombies.
-¿Y Harry?-preguntó Liam.
-Duchándose. Lleva media hora arriba.
Fue acabar de decir eso y bajar el oliendo intensamente a violetas y con un bote del mismo color en la mano.
-Ya empezasteis a comer sin...
-¡¡Has usado mi gel!!-exclame escandalizada.
-Si. Se te acabo.-rió haciendo pucheritos.
-¡Eres un mentiroso! ¡Dijiste que no lo usarías!
-¡Y tu una exagerada!
-Niños, niños haya paz.-dijo Liam apaciguador.
-Ha sido el.-gritamos al unísono.
-Como volváis a gritar os arranco la cabeza.-musitó Lía siniestramente.
Nos miramos, echando chispas por los ojos pero asentimos.
Desayunamos mirándonos mal. Rose lo notó, así que empezó a hablar sobre el trabajo.
-¿Cuando empieza la gira?
-En un mes. Es el tiempo que tenemos para prepararnos un poco y empezar a trabajar juntos.-explicó Niall.
-¿Prepararnos?-preguntó Noe.
-Si. La idea es que nos enseñéis un poco algunos pasos, sencillos obviamente, pero que sirvan para llenar el escenario.-dijo Lou.
-Y bailaréis en nuestro nuevo videoclip.
-Eso era un secreto Harry.-le recriminó Liam.
-¿Podemos volver al sofá? Me muero de sueño.-gimoteó Niall.
Se levantaron, dejándonos a Rose, a Harry y a mi en la cocina.
-¿Os ayudo?-preguntó solícito.
-No hace falta.-sonrió Rose, tan adorable como siempre.
-Si, si que hace. Yo friego y tu secas.
Sonrió como un tonto pero asintió. Mira que es irritante. Mi teléfono empezó a sonar como un loco, así que corrí hacia el.
*Narra Harry*
Corrió hacia el teléfono como sí no hubiese un mañana.
-Si? (...) Hola Elliot.-sonrió.
-¿Quien es Elliot?
-Es su novio.-dijo Rose.
"No por mucho tiempo". Mire hacia Lou, que me miraba y negaba lentamente con la cabeza desde el salón.
-Si? (...) Pero... Esta bien (...) Mañana hablamos (...) Yo también te quiero.-suspiró.
-Es fotógrafo en Nueva York.
-Eso está muy lejos.
-Antes vivíamos allí.-susurró.
Volvió a la cocina enfadada, con el ceño fruncido.
-¿Pasa algo?
-Nada importante.
Fregamos todo en silencio. Sobre las dos decidimos irnos a nuestra casa de Londres. El primer ensayo sería mañana y los chicos necesitaban descansar.
Liam decidió quedarse con Rose toda la tarde. Habían congeniado muy bien y el coqueteo entre ellos era más que evidente. Melissa, Lia y Noelia decidieron irse para estar mañana en plena forma. Carlota me miraba irritada, a lo que yo correspondía con sonrisas irónicas.
-Harry, ¿los llevas tu a casa?
-Claro bro.
Me despedí de todas. Cuando llegue a ella de di un ligero beso en la mejilla.
-Hasta mañana.-susurré.
Cuando me separé estaba roja como una cerecita.
-Hasta mañana.-susurro.
*Narra Carlota*
Después de que se fuesen Liam se tiró en el sofá con Rose, un poco resacosa, a ver una película. Se les veía tan adorables que decidí irme a la biblioteca un rato, para desconectar. Cogí un ejemplar de "Todo Sherlock Holmes" para entretenerme. Sobre las ocho me fui. Llegué a casa y Liam ya no estaba.
-Se acaba de ir.
-Aha... ¿Que tal la tarde?
-Fantástica. Es tan dulce y cariñoso... Me hace sentir como una princesa.-dijo ruborizándose.
-Prácticamente le acabas de conocer.
-Ya... Pero es tan... Y a la vez tan...
-¿Estas poética eh?
-¿Que te parece si mañana quedamos con las chicas una hora antes y hacemos una ronda de cotilleos?-dijo dando saltitos en el sofá.
-Vale. Estoy cansada, me voy a dar una ducha.
-¡Genial! ya las llamo. Por cierto, llego un paquete hace una hora o así.
-¿Un paquete? ¿De quien?
-Ni idea. Te lo deje en la cocina.
Fui hasta allí. Sobre la mesa había una caja cuadrada muy bien embalada. Fui hasta el sofá para abrirla. Con ayuda de Rose conseguimos abrirla. Había otra caja de color rosa con una VS en plateado gravada sobre un lazo muy pomposo.
-¿Vicorias Secret? ¿De quién será?
-Ni idea.-susurré.
Dentro había una nota, con una caligrafía preciosa.
"Siento haber empezado con mal pie contigo. Espero que esto enmendar mi error. Estoy deseando verte mañana. HS"
Bajo la nota había cuatro botes de gel de baño con olor a violetas, es que se había acabado esta mañana y una rosa blanca.




-Vaya...
-¿HS? Es irónico que te mande geles firmando como si fuese un champú.-rió.
-Es un detalle precioso.
-Mañana ya puedes agradecérselo.
-Claro.-susurré acariciando los pétalos de la rosa.