sábado, 2 de agosto de 2014

Trenta y dos

(ESCUCHAR: Sorry seems to be the hardest word-Elton Jhon ft Blue)
*Narra Carlota*
Me despertó el irritante sonido de la aspiradora. Entreabrí lentamente los ojos topándome con el rostro de Harry a muy escasos centímetros del mío y sonriendo arrebatadoramente.
-Buenos días princesa.
-Buenos días.-gruñí llevándome la mano a la cabeza mientras me incorporaba.-Dios... Que dolor...
-Normal, ayer pillamos una buena..-sonrió sentándose a mi lado en el sofá.-¿Quieres desayunar?
-No... Me duele demasiado... ¡¿Quien está pasando la aspiradora?!
-Liam, a ver si así despierta a todo el mundo.
-¡Aargh! ¿Tienes algo para el dolor?
-Sí, pero no te lo puedes tomar sin comer nada. Voy a prepararte algo rico.-dijo correteando hacia la cocina.
Entonces me fijé en mi alrededor. Todas las mesas estaban llenas de vasos vacíos y llenos, con pajitas de colores, nombres garabateados, marcas de pinta labios y toda clase de substancias. Estaba acostada en el único sofá más o menos limpio, arropada con una gruesa manta de lana gris.



Cuando Harry volvió lo hizo con un bol con yoghurt, frutos rojos y cereales.



-No hay nada más decente. Niall ya asaltó la nevera.
-Dudo que me lo de comido todo.
-Come lo que puedas. ¿Quieres que me quedé por sí acaso te pones peor?
Asentí débilmente haciéndole espacio apartando la manta, pero la paso sobre mis hombros mientras comía.
-¿Qué hora es?
-Las seis de la tarde.
Asentí dejando los restos de mi desayuno junto con los vasos en la mesa.
-¿No quieres más?
-Me duele el estómago.-musité medio dormida contra su hombro.
-Es normal.-suspiró levantándome entre sus brazos.
-¿A dónde vamos?
-A mi habitación, vamos a escaquearnos de limpiar.-sonrió pícaro subiendo las escaleras, hasta una preciosa y luminosa habitación, donde me acostó en la cama.
-Nos van a matar.
-Bah, no creo, además, todo este fue idea de Louis y Niall, que limpien ellos.
Se acostó a mi lado bajo las mantas, sacándose todo lo que llevaba encima.
-¡¿Qué haces?!
-Yo no duermo vestido.
-¿Y a mi que me importa? ¡Ponte la ropa inmediatamente!-exclamé poniéndome roja.
-Bueno...-suspiró.-¿Te da vergüenza verme desnudo?
-¡No!
-¿Entonces por que te pusiste roja cuando me quité la camiseta?
Parpadeé confusa hasta acabar con la cabeza bajo las sábanas y oyendo la adorable risa de Harry a mi espalda. Después de unos minutos retiró las mantas, dándome la vuelta entre sus brazos.
-Ya estoy vestido. ¿Dormimos ahora?
Asentí haciéndome una bolita a su lado, apoyando la cabeza en su hombro, soltando un suspiro al oler su colonia.
-¿Te gusta?
-¿Lo qué?
-Mi olor.
-Duérmete que aún te va a echar humo el cerebro.-reí pinchando su moflete.
-Aiii... Mujeres.-suspiró antes de quedarse dormido.

*Narra Rose*
Entre Liam y yo conseguimos limpiar la mayor parte de la casa, pero el salón seguía siendo un desastre.
-No me lo puedo creer. Es levantar algo y que salgan vasos y comida.-bufó sentándose en un sofá.
-Parece que cuanto más limpiamos más suciedad sale.
-Pues yo me niego a limpiar más. Cuando se dignen a levantarse ya limpiarán.
Asentí esquivando vasos hasta cogerle de la mano para levantarlo del sofá.
-Tengo hambre.
-Yo también, pero más que comer me apetece desayunar.
Entre los dos hicimos tostadas y café. La cocina era lo único que estaba completamente limpio.
-Algo me dice que te vas a negar a que hagan más fiestas aquí.
-Correcto, sobre todo porque siempre me toca limpiar a mi, como soy el único que no va borracho perdido para la cama ya me toca hacer de mucama francesa.
Sonreí abrazándole. Le amaba muchísimo, aún con unas ojeras terribles y con un mandilón de flores y volantes.
-Anoche fue increíble.
-Anoche fue perfecto.-sonrió jugueteando con uno de mis bucles.-Pero me pone malo verte con el vestido de ayer... Ponte algo de mi ropa limpia....
-No hace falta, cuando lleguemos a casa ya me meto en la ducha.
-Pero mientras tanto... Además, quiero darte algo.-dijo cogiéndome de la mano y subiendo los escalones de dos en dos.
Abrió la puerta de su habitación y me recostó en la cama con la misma delicadeza que lo había hecho la noche anterior, y empezó a rebuscar en el armario, hasta dar con un paquete, que me entregó sonriente.
-Se que no es mucho... Pero hace ilusión que tengas una.-musitó nervioso, apretándose los dedos de las manos.
Lo abrí tranquilamente, hasta encontrarme con un jersey de algodón negro, con muchos símbolos de Batman en amarillo esparcidos por toda su superficie.



-¿Qué te parece...?
-Es... Es... Vaya...-tartamudeé. Parecía tonta perdida.
-¿No te gusta verdad? Si ya decía yo que era una ton...-le callé con un apasionado beso, de esos que te dejan sin aire y te tumban de espaldas, justo lo que le pasó a él. Me siguió el beso exigiéndome más y recostándome bajo él, pero irrumpieron en la habitación sin llamar.
-¡Liam! ¡Rose!-chillaron Louis y Niall, el segundo muy histérico.
-Queda demostrado que estos tienen un radar, en serio te lo digo.-suspiró levantándose de encima.-¿Qué tripa se os ha roto?
-Es... Noelia...
-¿Qué le pasa a Noe Niall?-pregunté aún desde la cama.
-Ha..ha desaparecido...

Trenta y uno


(ESCUCHAR: Can we dance-The Vamps))
*Narra Zayn*
En cuanto  cogí el teléfono un sudor frío me recorrió la espalda, y más al ver el video que me enseñaba Lía.
Se veía como ponía el teléfono en algún lugar, ya que la pantalla temblaba hasta que finalmente se acomodó, cuando lo hizo sonrió, lanzándome un beso, sacándome una sonrisa de idiota enamorado. Tras un rato abrió la puerta y presencié la pelea que había tenido con Iván antes de que llegase. Colocara tan bien el iPhone que también pude ver como la amenazaba en la puerta, la besaba estampándola contra la pared y al oír el sonido de mi moto arrancar, como empezaba a llorar desconsoladamente.
"Zayn, todo esto es real, y si estas viendo esto ahora y sigues sin creertelo significa que he fracasado. Jamás te engañaría. Te quiero" Luego se cortaba con un amargo llanto de fondo, un llanto que me partía el alma.
-Lía...-susurré levantando la mirada y devolviéndoselo.-Perdóname...
No sabía que decir, todos los modos de disculpa me parecían ridículos e inútiles. Le había hecho daño, la había herido y yo mismo sabía lo que duele eso.
-¿Perdóname? ¿Es lo único que se te ocurre?
 -Yo... Ojalá dejes de odiarme algún día... Fui lo pero, pero... ¿Qué habrías pensado tu si lo hubieses visto a la inversa?
Pareció meditarlo para acabar respondiendo.
-Le arrancaría los pelos uno a uno.
Sonreí rodeándola con mis brazos, abrazándola contra mi pecho.
-Que violenta...
-Lo sé, pero es la verdad.
-Lía, me he dado cuenta de que... Que esto no puede seguir así...
-¿Seguir así como?
-Que no podemos seguir acostándonos y fingir que no pasa nada, porque si que lo hace y...
-Nos hemos saltado un paso.-susurró escondiendo la cara en mi cuello.
-¿Cuál?
-Ser amigos. En todo este tiempo... Apenas nos conocimos...
-Tienes razón, antes de intentar nada deberíamos serlo.-sonreí abrazándola más fuerte.
-Si... Pero ser amigos significa no... No hacer el amor juntos...
-Eso será lo peor, pero necesario por un tiempo.
Permanecimos en silencio un rato. Iba a echarla muchísimo de menos, pero si éramos amigos podría ir a verla cuando quisiese y proponerle salir en cualquier momento, sin miedo a que nos pillasen por hacer algo indecente.
-Entonces bajemos a la fiesta a pasarlo bien como grandes amigos que somos.-dijo levantándose y tirando de mi mano.-Necesitan a su DJ Malik.
-Podrán arreglárselas sin mi un rato más.-susurré tirando hacia mi para que cállese entre mis brazos de nuevo, pero fue tan hábil que de otro tirón me levantó acercándome a sus labios.
-Ya... Pero aún así seria sospechoso.
Besó tiernamente mi mejilla e iniciamos el descenso a la fiesta.




*Narra Melissa*
La fiesta volvía a decaer, pero por suerte vimos a Lía y a Zayn bajando las escaleras charlando animadamente.
-Hola niñas.-nos sonrió Lía jugueteando con el asa del bolso.
-Al fin bajáis. Ya pensábamos que Lía te había suicidado desde el tejado.-rió Lou, un poco tocado ya.
-Poco la faltó.-rió.-Perdona por lo antes Harrold.
-No pasa nada. Te perdono si me ayudas a tirarla a la piscina.-sonrió tirando de la cintura de Carlota, que se agarraba a una palmera como si le fuese la vida en ello.
-¡Estás borracho!-le gritó intentando soltarse.-¡Cómo hagas eso dejo de hablarte!
Todos reímos ante lo estúpido de la escena. Noe y Niall bebían chupitos sentados en unos sofás, riendo descontroladamente. Harry y Lottie seguían a lo suyo y Lou no paraba de tirarme del vestido para que bailase con el.
-¿Sabéis algo de Rose?
-Cuando estaba en el tejado los vi subir a la habitación de Liam.
-Oh... Le va a quitar la inocencia a nuestra pequeña Rose...
-¡Lía!-exclamamos entre risas a la vez.-Dudo que Rose sea muy inocente.
-Nunca se sabe. Zayn, la fiesta decae sin ti.
-Pues gente conmigo.-sonrió cogiéndola de la mano.-¿Sabes manejar una mesa de mezclas?
-Pues no...
-Perfecto, porque hoy vas a aprender.
La arrastró con él y la fiesta continuó hasta altas horas de la madrugada, conmigo bailando con Lou mientras bebíamos gintonics y llegado el momento, nos besamos hasta caer exhaustos. Harry al final se cansó de tirar de Carlota y se fueron a tomar algo. Más tarde Hazz sorbía chupitos de tequila de su cuello acostados en el sofá del salón, donde luego acabó dormido bajo ella.
Lía aprendió a algo más que a pinchar. A las siete de la mañana echaba a gente de la casa con la ayuda de Marcus y Paul bajo la sorprendida mirada de Zayn, que asentía sonriente y borracho.
-Meli...-susurró Lou.
-Dime.
-Te quiero, pero mañana no me acordaré de esto, así que recuérdamelo...
-Yo tampoco lo haré...
Cogió su teléfono y malamente tecleó: "Esta  noche ha sido increíble a tu lado. Te quiero" Pulsó enviar y cayó dormido entre mis brazos.



sábado, 21 de junio de 2014

Trenta

(ESCUCHAR: Vacation-G.R.L.)
*Narra Carlota*
Después de que ambos se fueran el ambiente bajó unos cuantos grados. Harry se fue con mala cara, así que le seguí para hablar con el. Cuando lo encontré estaba entre dos rubias polioperadas en unos sofás. Me miró con los ojos como platos.
-Carlota.... Esto no es lo...-pero yo ya me había ido.
Dolía,muchísimo, tanto que parecía que me estaban desgarrando el corazón, pero no podía hacer nada. Volví con los demás ensayando una preciosa sonrisa.
-¿Y Harry?-me preguntó Lou.
-Está... Bien acompañado...-musité.-No os preocupéis.
Me miraron extrañados pero acabaron asintiendo. Al rato Niall y Louis se fueron, según ellos éramos muy aburridas. Liam y Rose se miraban y sonreían todo el tiempo.
-Podéis iros parejita, no necesitamos empacho de amor.-rió Meli después de un rato.
-¿De verdad? Pero no conocéis a nadie...
-Da igual, lo pasaremos bien.
-Como queráis. Rose, quiero enseñarte algo.-sonrió cogiéndola de la mano. Nos susurró un "gracias" al pasar y subieron juntos las escaleras hacia el piso de arriba.
-Aún nos queda Ed...
Pero estaba hablando con unos chicas y no queríamos interrumpir.
Intentamos buscar a los chicos, pero fue casi imposible, y al hacerlo pasaron de nosotras.
Con el paso de los minutos la fiesta decaía por momentos. Se notaba la falta de Zayn como DJ.
-Esta fiesta es un coñazo.
-¡No hay ni tequila!-bufó Noe.
-Y no conocemos a casi nadie. No sé para que nos invitan si van a pasar de nosotras.-suspiré.
-Tango una idea.
-Melissa y sus maquinaciones es igual a desastre monumental.
-¡Que va! Esta fiesta es tan mala porque no hay gente bailando. Sólo tenemos que hacerlos bailar para pasarlo bien.-sonrió sacando un USB de su mini bolso.
-¿Y eso?-pregunté extrañada.
-Siempre lo llevo encima por sí acaso.
-¡Menos mal! Ahora sólo hay que mirar donde enchufarlo...
-¿En la torre del equipo?-sugerí.
-Allí valdrá.
Toqueteamos por allí hasta apagar la música, aunque parecía que a la gente le daba igual. Melissa enchufó el USB y empezó a sonar "International love" a un volumen extremadamente alto, igual que como cuando llegáramos.
-¡Mira a esos de ahí! ¡Están bailando!
-Unámonos.
Poco a poco la gente empezó a juntarse, hasta acabar todos saltando en el salón, al ritmo de las canciones de Melissa.
-¿Qué haremos cuando se acaben?-gritó Noe para hacerse oír.
-Hay doscientas. Lo programé para aleatorio y cuando se acaben vuelva a empezar.
-¡Genial!
Llegó un momento que entre saltar, bailar, y beber me entraron ganas de ir al baño. Les dije a las niñas que esperasen por allí para no perdernos. Harry nos había dicho antes que había un baño arriba que sólo usaban ellos, a lo mejor podía colarme. Al llegar a las escaleras me encontré con el armario ropero de la entrada, que las ocupaba para que nadie subiese al piso de arriba.
-Perdone, ¿podría dejarme pasar para ir al baño, por favor?
-Por supuesto señorita Holmes.
-¿Cómo...?
-Harry me avisó de que tienen las cinco la casa a su total disposición.
-Gracias.-sonreí mientras subía.-¿Sabes que puerta...?
-La última a la derecha, en la de la izquierda está en gato de Harry.-me susurró.-Ese bicho es diabólico.
-¿Dusty?
-¡Sí! Araña a todo el mundo menos a él, yo que usted tendría cuidado.
-Lo tendré. Muchas gracias.
Seguí sus indicaciones y entré en el precioso baño, elegantemente decorado en tonos beis y azul. Cuando me iba a lavar las manos me sorprendí a mi misma haciéndolo con una pastilla con la forma de un uno y una "D" unidas.
-Madre mía que horterada.-susurré como si alguien pudiese oírme.
Al salir decidí entrar en la habitación de al lado, la del gato diabólico. Cerré rápidamente la puerta por sí acaso escapaba a la vez que oí un fuerte ruido. Cuando encendí la luz vi al minino rascando la puerta con las uñas, pero decidió que tumbarse era más cómodo.




-Aaawww eres un gatito precioso... ¿Arañas?-musité acercando la mano lentamente.
Olisqueó mi mano como si tantease si quería o no que le tocase, para acabar apoyando una pata sobre ella. Después de un rato agachada me senté a su lado. Cuando lo hice se arrastró hasta sentarse sobre mis piernas ronroneando.
-No se por qué Paul dice que eres diabólico, a mi me pareces una monada.-sonreí cogiéndolo, para volver a dejarlo en el suelo.-Una monada con sobrepeso.
En ese momento se abrió rápidamente la puerta, sobresaltándolo y haciéndolo sisear, para acabar corriendo a sus brazos. Maldito Harry, estaba adorable todo despeinado.
-¡Lottie! ¡Al fin te encuentro! ¿Qué haces aquí con Dusty?
-No me apetecía estar más abajo. ¿Qué tal con esas rubias?-musité acariciando la suave tela de la falda.
-Mucho cuerpo y poco cerebro.-sonrió sentándose a mi lado.-Dusty te quiere, mira como pelea para ir contigo.
Efectivamente, no paraba de maullar y frotar la cabeza contra mi pierna.
-Ven aquí amor mío, tu dueño es un cerdo superficial.-dije cogiéndolo a pulso.-Hay que ponerlo a dieta, está un poco cachalote.
Rió acariciándolo entre mis brazos, hasta que se recostó panza arriba ronroneando de alegría.
-No soy superficial., sólo...
-Tenían una delantera difícil de ignorar.
-Ti también la tienes y no me llamas superficial cuando te la miro.-dijo con toda la naturalidad del mundo, dejándome muda y como un tomate.
-¡Harry! Por cierto, ¿por que volviste a llamarle Dusty?
Se encogió de hombros sin mirarme.
-Le echaba de menos. No se parecen en nada, pero... Es un nombre adorable... Como tu.
Fruncí el ceño y besó mi frente.
-¡Es cierto! ¿Bajamos a ver que tiene montada? Algo me dice que la música no se cambió sola y DJ Malik ya está abajo.-sonrió dejando al gato en el suelo y tendiéndome la mano.-¿Vienes preciosa?
-Creo que me quedare aquí un rato más...
Sin decir nada cogió mi mano echándome sobre su hombro.
-¡No! ¡Se me van a ver las...!
-No hay fallo.
Puso una mano en mi trasero para que no se levantase la falda y así bajamos las escaleras.
-Hola Paul.
-Harry. ¿Señorita Holmes?
-Sí. Gracias por custodiar tan bien la parte de arriba.-dijo despidiéndose de él.-Vamos a la piscinaaaa.
-¡Te odio Styles!

domingo, 11 de mayo de 2014

Ventinueve

(ESCUCHAR:Unbreakeable-Fireflight)
*Narra Lía*
Giré asustada, pero mis peores temores no se confirmaron, ese chico no era Iván, en realidad se parecían muy poco. Rose iba a tener que ponerse gafas.
-No, no es. Menos mal.-añadí.
-¿Menos mal? Me perdí, ¿Iván no es tu novio?
-No... Ahora no tengo novio... Le dejé.
Permanecieron todas en silencio ante esa revelación, pero no me dijeron nada, sólo me abrazaron con fuerza, haciéndome soltar algunas lagrimitas.
-No llores Lichi, tu nunca lloras.
-¡Carlota! No estoy llorando...
-Sssh... Te queremos Lía.-susurró Rose.
-¡Eso! Si dejaste a Iván por algo sería. Ya encontrarás a otro.-intentó animarme Noelia.-Ahora vámonos a tu casa y por el camino cogemos unos chocolates extra-grandes en el Starbucks.




Y eso hicimos. Cuando llegamos a mi casa teníamos el estómago lleno de chocolate con nata montada y caramelo líquido.
-Tenéis dos baños, uno arriba y otro abajo, podéis ducharos si queréis.
-Yo me voy a uno.-exclamó Melissa.
-¡No! ¡Tu la última!-dijo Noelia metiéndose en uno. Con las distracciones Rose se metió en el otro.
-¡Aaargh! ¡Está bien!
Cuando salieron entramos Meli y yo. Carlota se quedó de última para maquillarnos a todas, con bastante éxito he de admitir, nos dejó a todas preciosas. Rose nos peinó a corde con el maquillaje y la ropa cuando Carlota salió del baño, ya maquillada y todo.
-Carlota... Eres un genio...
-¿Yo? Qué va, es cosa de los productos de Chanel.-sonrió cuando Rose la acabó de peinar. Con las risas acabamos a las diez de la noche.
-¡Llegamos tarde!
-¡Cierto! ¡Noelia, deja el espejo en paz!-rió Meli.-¡Pareces Zayn!
-¡Esque me encanta este vestido!
-Hablando de Zayn... Tengo algo que contaros...
Y así lo hice. Les relaté absolutamente todo, desde que nos conocimos hasta nuestra última noche. Cuando acabé tenían las mandíbulas por el suelo.
-Vale, lo tengo, pero... ¿Qué pasa con Iván? ¿Cómo se lo ha tomado?
-Fatal Noe, fatal, y Zayn también.
-¿Pero no le dejaste por él?
-Sí, pero para vengarse Iván me besó cuando se iba y llagaba el a... ¡Que venía a verme!
-Menudo hijo de...
-¡Rose!-reí subiendo al coche.-Poneos los cinturones. Ambos son agua pasada, hoy vamos a pasárnoslo genial sin chicos, bueno, menos tu claro.
-¡Cierto! ¡Bah, lo pasaré bien igual!

*Narra Noelia*
Aparcamos bastante lejos de la casa de los chicos porque estaba todo llenísimo de fans y periodistas. Nos contó un mundo llegar hasta el armario ropero que tenían por portero.
-Nombres.
-No hará falta, son ellas.-rió alguien que acababa de abrir la puerta, haciendo que las fans gritasen como descerebradas.
-¿Está seguro señor Styles?
-Completamente. Adelante señoritas.-sonrió.
-Perfecto.-asintió.-Disfruten de la velada.
Pasamos por la puerta sintiéndonos como VIPs y en cierto sentido, lo éramos. Harry se había agenciado a Carlota, que sonreía ante sus halagos.
-¿Dónde están los chicos?-grité para hacerme oír por encima de la música.
-Niall y Lou en el jardín. Id yendo, tenemos que presentaros a alguien.-respondió conduciéndonos hasta allí.
Por el camino encontramos a Liam, que no dudó en mostrarle su amor a Rose en público.
-Mientras intercambian saliva yo os llevo, Liam sabe el camino.
Nos llevó hasta la piscina, concretamente hasta un pequeño escenario allí montado.
-¿A quién nos vas a presentar?
-A ese chico.-sonrió señalando a un pelirrojo que charlaba con Lou y Niall de espalda a nosotros.-¡Ed!
Giró sonriendo cálidamente. Casi me da un algo cuando lo vi, mirando hacia nosotras, con esos preciosos ojos.
-¡Es Ed Sheeran!-grité dando saltitos junto con Melissa, que más parecía que se estaba haciendo pis que saltando de alegría.
-Encantado chicas.-sonrió acercándose para darnos sendos abrazos.-Así que vosotras sois las famosas chicas...
-¿Famosas?-preguntó Lía.
-Sí, todo el mundo habla de vosotras. ¿No leéis prensa rosa?
-La verdad es que no, para eso ya tengo a Harry.
-Gracias Carlota.
Todos reímos un tanto nerviosos. Lía, Meli y yo nos quedamos con Ed, que nos hablaba sobre música, cotilleos y toda clase de momentos bochornosos de los chicos. La noche iba muy bien. De Liam y Rose no se supo nada hasta horas después, que llegaron con varias botellas de champán.
-¡Faltan Hazza y Lottie!-dijo de repente Lía.
-Están con Niall y Louis jugando al Just Dance dentro. Los ha pulido a los tres.-rió Liam abrazando con ternura a Rose.-Voy a avisarles...
El tono de Liam me sonó muy sospechoso, pero lo dejé pasar, seguro que eran imaginaciones mías. Cuando volvió no lo hizo sólo con ellos cuatro, sinó también con Zayn.
-¿Pero Zayn no estaba en Bradford?-me susurró Melissa apresuradamente, viendo lo blanca que se había puesto Lia.
-Eso dijo Niall...
Sus ojos se encontraron. Si bien en los de Lia había una tristeza enorme, en los de Zayn sólo ira.
-¿Qué hace ella aquí? Me dijisteis que no vendría.-gruñó dando un paso hacia atrás.
-Cierto bro pero...
-¡Cállate Harry! ¡Lo habéis hecho a propósito! ¡No sé para que coño os cuento nada!-gritó antes de salir de allí enfurecido.
En ese momento Lía saltó como resorte tras el.
-Lia... No creo que sea buena idea...-empezó Ed.
-Tranquilo, se apañármelas.

*Narra Lía*
Corrí tras Zayn, que subía las escaleras de dos en dos, hasta llegar al tejado. Abrí la trampilla silenciosamente mientras me quitaba los zapatos para no tropezar y caerme. Más o menos por la mitad estaba sentado el, con la cabeza sobre las rodillas, temblando ligeramente. Parecía que estaba... ¿Llorando?
Llegué hasta el como pude, arrastrando el trasero para no perder el equilibrio.
-Zayn, tenemos que hablar.-le grité mientras me acercaba.
Levantó la cabeza asustado, para ponerse furibundo de nuevo.
-¿Qué haces aquí? ¡Lárgate!
-¡No quiero!
-Pero yo sí, así que o bajas tu o te bajo. Desde aquí caes en a piscina.-amenzó.
-Dame cinco minutos para explicarme... Si no te convenzo...
-¿Qué? ¿Admitirás que también me has engañado a mi?
-¡Nunca te engañaría!-grité sacando el móvil.-Reproduce el último video... ¿Puedo sentarme?
Asintió como si nada le hiciese cambiar de opinión, hasta que nos vio a Iván y a mi en la pantalla.
-Lía... ¿Qué coño...?




domingo, 20 de abril de 2014

Ventiocho


(ESCUCHAR:Cheating-John Newman)
*Narra Lía*
Me despertaron unos desagradables timbrazos. Bajé de la cama jurando en arameo, y al abrir juré más aún. Ahí estaba Iván, todo sonriente apoyado en la puerta, y para fastidiarla más, con un ramo enorme con rosas rojas.
-¡Hola princesa!-exclamó con voz de teleñeco.-¡Pero ven a mis brazos, no te cortes!
Lo seguí mirando como si en vez de mi "novio" frente a mi estuviese la araña esa enorme y peluda de Harry Potter que tanto asco le da a Zayn.
-¿Lía? ¿Pasa algo mi vida?-me preguntó soltando el  ramo en el hall.-Estás blanca...
-Blanca no, de una mala host... Que me acabas de despertar...-musité entrando como un zombie hacia la cocina.
Me siguió un tanto preocupado, cogiéndome de la cintura mientras me preparaba un zumo.




-Iván...
-Dime.
-Me agobias un poquito.
Se separó mirándome ofendido, pero me sentía incapaz de soportar sus caricias, sobre todo si recordaba las de Zayn, por no hablar de los besos.
-¿Se puede saber que te pasa? Estas de un tojo insufrible.-se  quejó.
-Lo siento, pero tenemos que hablar.
Se puso blanco de inmediato. No era para menos, no quería sus flores, pasaba de que me tocase y ni le había besado después de casi tres meses. Era ingenuo pero tampoco tanto.
-Cla...claro...
-Hace unos meses que lo nuestro no es lo mismo, ambos lo sabemos y...
-Es por ese gilipollas ¿no? Tu jefe.-dijo cruzándose de brazos, luchando para contener su ira.
-¿Zayn? No, no tiene nada que ver en esto...
-¡Mentira! ¡Se te ve en la puta cara Lía, has dicho su nombre y se ta han iluminado los ojos!
-¡Deja de decir estupideces! ¡Es mi jefe!
-¿Y qué? ¡A saber cuantas veces lo habéis echo durante la gira!
-¡Ninguna!-mentí dándole un profundo trago al café.-Te repito que sólo es un amigo.
-Antes sólo era tu jefe...
-Iván, esto se acabó, no quiero saber nada más.
-Te arrepentirás de esto Amelia... Tenlo claro...-musitó.-Será mejor que me vaya... Aquí sobro.
Le acompañé hasta la puerta, dándome con la feliz sorpresa de Zayn bajándose de la moto mientras me sonreía, pero.por desgracia no fui la única que lo vio.
-Ahí lo tienes. ¿Para qué viene a ver un jefe a ver a su empleada?
-Para...
Sus labios me interrumpieron, tirándome contra la pared, profundizando el beso con la lengua, casi ahogándome mientras tocaba cada parte de mi anatomía, levantándome la camiseta semitransparente del pijama.
Cuando me soltó caí de culo al suelo, con el sonido de goma chirriar sobre la carretera.
-Se ha ido... Ahora estás sola Lía... Y sabrás lo que se siente cuando amas y no eres correspondido.-susurró. Subió a su coche y, por segunda vez, el sonido de la goma me indicó que, por desgracia, ahora si que estaba sola.

*Narra Melissa*
Después de comer me aburría muchísimo en casa, por lo que llamé a las niñas. Les propuse ir de compras por el nuevo centro comercial, el Westfield London ya que hacia muchísimo que no íbamos, y Lía estaba bastante deprimida, aún nadie sabía por qué, pero juró y perjuró contárnoslo esa tarde.
Quedamos a las cinco en una de las entradas, y como siempre, llegué con cinco minutos de retraso. Ya estaban todas esperándome, rodeadas de un montón de chicas.
-Siento llegar tarde, no había donde aparcar. ¿Y toda esta gente?
-Fans de los chicos, ahora somos "famosas".-suspiró Noe.
-Nos llaman "las chicas de".
-Que poco originales.-gruñó Lía.-Lo bueno es que sólo nos miran como si fuésemos extraterrestres.
Estábamos a punto de entrar cuando mi móvil empezó a sonar estrepitosamente.
-Es Niall.
-¿Qué hace Niall llamándote a ti?-me preguntó Noe frunciendo el ceño.
-Pues...
-¡Cógelo a ver que quiere!
Nos alejamos de la zona de bullicio hasta un callejón que daba a una salida de incendios. Finalmente cogí.
-¿Digamelon?
-¿Meli? ¡Al fin! Organizamos esta noche una fiesta en nuestra casa y os obligamos a venir.
-¡¿Cómo?! Espera, que te pongo el altavoz.
La voz de Niall inundó el pasillo.
-¿Holaaaaa?¿Noelia?
-¿Qué?-preguntó enfurruñada.
-Enciende el teléfono, que no voy a llamar a las demás siempre para localizarte.
-Pero si...
Rebuscó en el bolso hasta encontrarlo, y efectivamente, estaba apagado.
-Ops...-sonrió riendo tantamente.-Pues sí que estaba apagado.
Se oyó la adorable risa de Niall a través del altavoz.
-Yo no voy... Lo siento chicas...-susurró Lía.
-¡¿Por qué?! Líaaaaaa.
-No, de verdad...
-Así ya faltáis dos.
-¿Dos?-preguntó Melissa.
-Zayn se fue a Bradford a ver a sus padres.
La cara de Lía adquirió un poco más de color, para acabar asintiendo.
-Venga Lía, lo pasaremos bien.
-Está bien. Iré.
Empezamos a saltar y abrazarla como locas, riendo y gritando,olvidándonos de Niall, pero de repente la voz que se oyó fue la de Harry.
-¡¿Chicas?! ¡Eoooo! ¡Lottie!
-Dime Syles.
-En la fiesta va a haber mucha gente importante y... Bueno, nos gustaría que fueseis bastante... Muy... Em...
-Elegantes.-se oyó de fondo a Liam.-Te quiero Rose.
-Te amo Liam.-rió ella.-Está bien, iremos de compras.
-¡Id apuntando lo que gastáis! ¡Melissa, te vigilo!-exclamó Louis.
-¿Gastos?
-Vuestros gastos son cosa nuestra, sobre todo si os llamamos así.-berreó Harry.
-¡Pero! No...
-Carlota, quiero verte vestida de Chanel, sino no entras.
De repente se dejaron de oír ruidos.
-¿Han colgado?
-Sí, han colgado.-gruñó Melissa guardando el teléfono.-Para matarlos.
-Por lo menos sabemos que todo lo que compremos lo pagarán ellos.
-¡Rose!
-Es cierto, Harry lo dijo.-sonrió Carlota.-Además... ¡Son millonarios!
-Vayamos pues.
Salimos de nuestro particular escondrijo y empezamos a entrar en todas las tiendas que nos gustaban. Noelia se enamoró de un vestido de Gucci que a Niall iba a costarle un ojo de la cara, pero estaba estupenda con él.




-Niall va a tener que romper el cerdito.-rió Rose.
-¿Tu crees? Mejor lo dejo..
-¡De eso nada!-exclamamos arrastrándola al mostrador para que pagase.
En Versace Lía compró uno realmente precioso. Tanto que varios chicos se la quedaron mirando embobados.




Rose escogió uno de Prada, en tonos rosáceos que la envolvían como a una flor.




A Carlota tuvimos que ayudarla con todas las bolsas que se llevó de Chanel, vestido incluido.




-¿Pero qué llevas aquí?
-El vestido, un par de zapatos, maquillaje y... Un chal por sí hace frío, que lo hará, ya veréis.-dijo mientras jugueteaba con el teléfono.
-¿Y si llevas tu algo en vez de usar el teléfono?-preguntó Rose, que miraba los zapatos asombrada.-¡Me encantan! Yo no compre zapatos...
-Yo tampoco.
-Ni yo.-exclamó Noe.
Tuvimos que retroceder para que se los comprasen. Lía y yo bufábamos ya hartas cuando pasamos en frente de Armani. Me quedé pegada al cristal contemplando un precioso vestido vaporoso.




-Es precioso...
-¡Entra a por el! Esa vieja va a por el.-me gritó Lía alentándome.
Finalmente lo compré, junto con maquillaje y tres pares de zapatos.
-Ahora a casa. Hazza me acaba de decir que la fiesta empieza a las diez.
-¿Nos preparamos en mi casa? Carlota tiene maquillaje para un regimiento y yo las planchas y tenacillas.-dijo Lía.
-¡Perfecto!-asentimos.
-Lía, ¿ese no es..?
-¡¿Quién?!

Ventisiete


(ESCUCHAR: Wings-Birdy)
*Narra Carlota*
Al fin llegó el día veintisiete, sinónimo de una semana de vacaciones sin los chicos.
-¡En dos horas estamos en Londres!
-¡¿Dos horas?! -exclamó Lía incorporándose. Con esas posturas ortopédicas que ponía en los aviones no se como no tenía la espalda como un acordeón.




-Sí, más o menos.
-Aviso a Ivi.-dijo mientras se alejaba de Zayn, que negaba disgustado.
Todos dormían plácidamente a pesar de mi grito de felicidad,a excepción de nosotros. Me acerqué a Zayn, que fingía juguetear con el teléfono.
-Zayn... ¿Estás bien?
-¿Qué...? Claro, claro...
Siguió mirando el teléfono. Apoyé la mano en su brazo y me miró suplicante.
-No lo estás.
-No lo estoy.-susurró levantándose. Me miró fijamente, como si sospesase algo, para acabar tendiéndome la mano.-Ven conmigo.
Le seguí hasta la habitación privada del jet, donde nos sentamos en unas sillas.
-Prométeme que esto va a quedar entre los dos.
-Te lo prometo.
Asintió poniéndole el pestillo a la puerta, para volver a sentarse inquieto.
-Es sobre Lía...
-Vale.
-Cuando volvimos la primera vez a Londres no avisó a Iván de que venía, por lo que la llevé yo a casa. Todo iba bien hasta que casi me cargo su bonsai.-dijo veloz, parecía que se iba a ahogar con sus palabras. Volví a sujetar su mano con delicadeza para calmarle.
-Tranquilo...
-Y... Fue sin querer, yo no quería pero... Pasó y... ¡Y Lía tampoco se opuso!
-¡Zayn! ¿Qué pasó?
-Casi rompo el bonsai, pero sobrevivió a la caída.
-No me digas que estás así por un vegetal.-dije espantada.
-¡No! Después de eso me pegó, yo la empujé y... Nos besamos...
-¿Os besasteis?
-Sí... Luego... Pasó.
Le miré asombrada, pero me devolvió una mirada de corderito adorable.
-Bu..bueno... Que se le va a hacer... Un desliz lo tiene cualquiera.
-Ya... Pero ha habido varios deslices más...
-¡Ai-Dios-mío!-exclamé saltando en la silla.-¿Zayn Jaavad Malik! ¿Sabes en qué te estas metiendo? ¡Qué tiene novio!
Bajó la mirada avergonzado mientras jugueteaba con una de sus pulseras.
-No le quiere... Pretende dejarlo cuando lleguemos a Londres...
-¿Estás seguro? Ya sabes lo... Bohemia, que es Lia.-le dije dudosa.
-Sí, confió en ella.-sonrió.-¿Volvemos? Estaremos a punto de aterrizar.
-Volvamos.
Abrió el pestillo y la puerta. Íbamos a salir cuando se le ocurrió darme un abrazo de oso.
-Gracias Lottie.
-De nada.-musité.-Zayn, me estas estrangulando.
-Da igual. ¡Eres una amor!
-Por supuesto que lo es.-dijo una voz muy conocida a mi espalda.-Y eso que nunca has dormido con ella, aunque poco te falta.
-¡Harry!-exclamamos separándonos.-¿Y tu aquí?
-Iba al baño. Lamento interrumpir.-susurró. Se le notaba muy dolido cuando cerró de un portazo, poco le faltó para descolgar al monigote de la puerta.

*Narra Rose*
Llegamos a Londres dormidos, o semidormidos, o como Harry, muy cabreados.
-¿Queréis que os lleve a casa?-nos preguntó Liam, que rodeaba mi cintura con uno de sus brazos.
-Saben coger un taxi ¿no?-soltó Harry, que al ver la mirada de Liam rectificó.-Perdona Rose... Es el cansancio...
-No pasa nad...
-Cogeremos un taxi, muchas gracias Liam.-intervino Carlota arrastrándome junto con su maleta.-No hace falta que te molestes.
Ambos nos miramos extrañados. Harry y Carlota nunca discutía, siempre estaban de risas a pesar de todo lo que pasara, pero esta vez parecía diferente.
-Nos vemos niños.-dijo a modo de despedida.-Styles, mañana, en el Books &Tea de Bakery Street, a las cinco. Sé puntual.
Asintió recogiendo su maleta. Los demás no se habían enterado de nada, y aunque lo hubiesen hecho, dudo que lo entendiesen.

*Narra Harry*
Llegué al Books & Tea a las cinco en punto. Nunca había entrado y sinceramente, nunca esperaba haberlo echo de no ser por Carlota. Llegué a mi casa enfadadísimo, tanto que ni Lou consiguió calmarme, pero la llamada de Zayn había sido la guinda.
Saludé a la ancianita que trabajaba tras la barra y subí al piso de arriba. Sentada entre los puffs estaba ella, sujetando un libro con una mano mientras con la otra le daba ligeros sorbitos a una humeante taza de té.




Por una vez no sabía que decir, pero ya me ahorró  esfuerzo.
-Llegas tarde.
-Lo siento... Bueno... ¿Qué querías?
-Aclararte lo que viste en el avión.-dijo cerrando el libro y dejando la taza en el pocillo.
-Tengo muy claro lo que vi, aunque Zayn se empeñe en negármelo. ¿Sabes? Pensaba que Lía tenía algo con Zayn, pero veo que me equivoc...
Me metió una muffin en la boca silenciándome y tirándome de culo en un puff.
-Tu vas a callarte y dejarme hablar. Primero, Zayn y yo no tenemos nada, segundo, si lo tuviésemos no sería cosa tuya, tercero, estábamos allí para hablar, sólo para eso.
-¿Y pof qfe te abafzaba?
-Porque... Se desahogó conmigo... Necesitaba hablar con alguien y fue conmigo.
-¿De qué hablasteis tan importante? ¿Y por qué no nos lo dijo a nosotros?
Puso los ojos en blanco, pero su mirada se dulcificó.
-No puedo decírtelo...
-Entonces no te creo. Me voy.
Me puse en pie, pero siguió firme como una estatua, taladrándome con la mirada.
-Si te vas no sabrás la verdad.
Rumié la proposición, y como siempre, cedí a ella como un idiota.
-Tienes diez minutos.
-Tengo todo el tiempo que me de la gana.-rió acercándome una taza de té.-Earl Grey Midnight.
Suspiré y cogí una taza. Esta realmente delicioso, tenía buen gusto.
-Lía y Zayn se acuestan siempre que pueden.
Escupí todo estilo fuente, sacándole unas muecas de asco.
-¡¿Cómo?! ¡Pero Lía tiene novio!
-Lo se, pero lo va a dejar por él.
-Ah... ¿Sólo era eso?
-Sí. Lía no sabe que lo se, bueno, sabemos, así que no la cagues Styles.
Asentí rápidamente. Siguió bebiendo tranquilamente, sin hacerme aparente caso.
-Lottie... Lottie... ¿Me perdonas?
-Eres mi jefe, no deberías decir eso.-sonrió.-¿Por qué te pusiste así?
-Porque no me gusta que cojan cosas que son mías.

-¿Ahora soy tuya?
-Ese sería mi mayor deseo.-sonreí haciéndola reír por primera vez.-Porque te quiero.