(ESCUCHAR: Vacation-G.R.L.)
*Narra Carlota*
Después de que ambos se fueran el ambiente bajó unos cuantos grados. Harry se fue con mala cara, así que le seguí para hablar con el. Cuando lo encontré estaba entre dos rubias polioperadas en unos sofás. Me miró con los ojos como platos.
-Carlota.... Esto no es lo...-pero yo ya me había ido.
Dolía,muchísimo, tanto que parecía que me estaban desgarrando el corazón, pero no podía hacer nada. Volví con los demás ensayando una preciosa sonrisa.
-¿Y Harry?-me preguntó Lou.
-Está... Bien acompañado...-musité.-No os preocupéis.
Me miraron extrañados pero acabaron asintiendo. Al rato Niall y Louis se fueron, según ellos éramos muy aburridas. Liam y Rose se miraban y sonreían todo el tiempo.
-Podéis iros parejita, no necesitamos empacho de amor.-rió Meli después de un rato.
-¿De verdad? Pero no conocéis a nadie...
-Da igual, lo pasaremos bien.
-Como queráis. Rose, quiero enseñarte algo.-sonrió cogiéndola de la mano. Nos susurró un "gracias" al pasar y subieron juntos las escaleras hacia el piso de arriba.
-Aún nos queda Ed...
Pero estaba hablando con unos chicas y no queríamos interrumpir.
Intentamos buscar a los chicos, pero fue casi imposible, y al hacerlo pasaron de nosotras.
Con el paso de los minutos la fiesta decaía por momentos. Se notaba la falta de Zayn como DJ.
-Esta fiesta es un coñazo.
-¡No hay ni tequila!-bufó Noe.
-Y no conocemos a casi nadie. No sé para que nos invitan si van a pasar de nosotras.-suspiré.
-Tango una idea.
-Melissa y sus maquinaciones es igual a desastre monumental.
-¡Que va! Esta fiesta es tan mala porque no hay gente bailando. Sólo tenemos que hacerlos bailar para pasarlo bien.-sonrió sacando un USB de su mini bolso.
-¿Y eso?-pregunté extrañada.
-Siempre lo llevo encima por sí acaso.
-¡Menos mal! Ahora sólo hay que mirar donde enchufarlo...
-¿En la torre del equipo?-sugerí.
-Allí valdrá.
Toqueteamos por allí hasta apagar la música, aunque parecía que a la gente le daba igual. Melissa enchufó el USB y empezó a sonar "International love" a un volumen extremadamente alto, igual que como cuando llegáramos.
-¡Mira a esos de ahí! ¡Están bailando!
-Unámonos.
Poco a poco la gente empezó a juntarse, hasta acabar todos saltando en el salón, al ritmo de las canciones de Melissa.
-¿Qué haremos cuando se acaben?-gritó Noe para hacerse oír.
-Hay doscientas. Lo programé para aleatorio y cuando se acaben vuelva a empezar.
-¡Genial!
Llegó un momento que entre saltar, bailar, y beber me entraron ganas de ir al baño. Les dije a las niñas que esperasen por allí para no perdernos. Harry nos había dicho antes que había un baño arriba que sólo usaban ellos, a lo mejor podía colarme. Al llegar a las escaleras me encontré con el armario ropero de la entrada, que las ocupaba para que nadie subiese al piso de arriba.
-Perdone, ¿podría dejarme pasar para ir al baño, por favor?
-Por supuesto señorita Holmes.
-¿Cómo...?
-Harry me avisó de que tienen las cinco la casa a su total disposición.
-Gracias.-sonreí mientras subía.-¿Sabes que puerta...?
-La última a la derecha, en la de la izquierda está en gato de Harry.-me susurró.-Ese bicho es diabólico.
-¿Dusty?
-¡Sí! Araña a todo el mundo menos a él, yo que usted tendría cuidado.
-Lo tendré. Muchas gracias.
Seguí sus indicaciones y entré en el precioso baño, elegantemente decorado en tonos beis y azul. Cuando me iba a lavar las manos me sorprendí a mi misma haciéndolo con una pastilla con la forma de un uno y una "D" unidas.
-Madre mía que horterada.-susurré como si alguien pudiese oírme.
Al salir decidí entrar en la habitación de al lado, la del gato diabólico. Cerré rápidamente la puerta por sí acaso escapaba a la vez que oí un fuerte ruido. Cuando encendí la luz vi al minino rascando la puerta con las uñas, pero decidió que tumbarse era más cómodo.
-Aaawww eres un gatito precioso... ¿Arañas?-musité acercando la mano lentamente.
Olisqueó mi mano como si tantease si quería o no que le tocase, para acabar apoyando una pata sobre ella. Después de un rato agachada me senté a su lado. Cuando lo hice se arrastró hasta sentarse sobre mis piernas ronroneando.
-No se por qué Paul dice que eres diabólico, a mi me pareces una monada.-sonreí cogiéndolo, para volver a dejarlo en el suelo.-Una monada con sobrepeso.
En ese momento se abrió rápidamente la puerta, sobresaltándolo y haciéndolo sisear, para acabar corriendo a sus brazos. Maldito Harry, estaba adorable todo despeinado.
-¡Lottie! ¡Al fin te encuentro! ¿Qué haces aquí con Dusty?
-No me apetecía estar más abajo. ¿Qué tal con esas rubias?-musité acariciando la suave tela de la falda.
-Mucho cuerpo y poco cerebro.-sonrió sentándose a mi lado.-Dusty te quiere, mira como pelea para ir contigo.
Efectivamente, no paraba de maullar y frotar la cabeza contra mi pierna.
-Ven aquí amor mío, tu dueño es un cerdo superficial.-dije cogiéndolo a pulso.-Hay que ponerlo a dieta, está un poco cachalote.
Rió acariciándolo entre mis brazos, hasta que se recostó panza arriba ronroneando de alegría.
-No soy superficial., sólo...
-Tenían una delantera difícil de ignorar.
-Ti también la tienes y no me llamas superficial cuando te la miro.-dijo con toda la naturalidad del mundo, dejándome muda y como un tomate.
-¡Harry! Por cierto, ¿por que volviste a llamarle Dusty?
Se encogió de hombros sin mirarme.
-Le echaba de menos. No se parecen en nada, pero... Es un nombre adorable... Como tu.
Fruncí el ceño y besó mi frente.
-¡Es cierto! ¿Bajamos a ver que tiene montada? Algo me dice que la música no se cambió sola y DJ Malik ya está abajo.-sonrió dejando al gato en el suelo y tendiéndome la mano.-¿Vienes preciosa?
-Creo que me quedare aquí un rato más...
Sin decir nada cogió mi mano echándome sobre su hombro.
-¡No! ¡Se me van a ver las...!
-No hay fallo.
Puso una mano en mi trasero para que no se levantase la falda y así bajamos las escaleras.
-Hola Paul.
-Harry. ¿Señorita Holmes?
-Sí. Gracias por custodiar tan bien la parte de arriba.-dijo despidiéndose de él.-Vamos a la piscinaaaa.
-¡Te odio Styles!
