domingo, 22 de septiembre de 2013

Doce


(ESCUCHAR: Bad day-Daniel Powter)
*Narra Noelia*
Después de hablar con Lía ya estábamos todos más calmados. Bueno, todos menos Harry y Carlota, que parecían bombas de energía a las doce de la mañana. Finalmente Harry la hizo rodar por los suelos entre risas.
-Dame mi chaqueta.
-Me queda mejor a mí.
-Ya te gustaría retaca.
-¿Me estás llamando bajita?-dijo ella riendo dulcemente.
-Correcto. Por cierto, ¿queréis venidos a desayunar a mi casa?-preguntó colocándoselo bien.-A ti te secuestro, así que ya sabes.
-Yo me encuentro fatal...-musitó Meli desde los bazos de Lou.-Para la próxima.
-¿Noe?
-Por mi vale.-asentí.
-¿Rose? ¿Liam?
Ambos asintieron mirándose sonriendo.
-¿Y qué es de mi?-exclamó Niall teatralmente, abrazándome por la espalda.
-Nooo.-rió Harry.-Claro que puedes venir duende.
-Yo no. Alguien tiene que llevar a Melissa a casa.
-Puedo volver sola, no tengo cinco años.-bufó levantándose entre tambaleos.
-Corporal no, pero mental si.-dijo el cogiéndola en brazos.-No quiero discutir por favor.
Al final acabó asintiendo, poniendo morros, eso sí. En cuanto se fueron empezaron a recoger. Digo empezaron porque tanto Niall como yo nos escaqueamos en cuanto pudimos.
-Vamos a escondernos en los baños o sino nos harán recoger con ellos.-dijo Niall tirando de mi mano. Entramos en el de chicas y no salimos hasta que oímos a Liam gritarnos desde la puerta.
- Hemos recogido ¡Ya podéis salir!
Salimos entre risas, sin soltarnos la mano. Me gustaba estar así de cerca de él. Harry se ofreció a llevarnos en su choche, pero no cabíamos.
-Somos seis y el coche tiene cinco plazas.
-Yo puedo llevar a Rose en el colo.-se ofreció Niall, pero al ver la mirada asesina de Liam recapacitó.-O a Noe. Si a mi me da igual.
-A Rose ya la llevo yo en el colo.
-¿Y si Niall lleva a Liam? No soy una muñeca.-bufó cruzándose de brazos.
-Poneros de acuerdo, que no tengo todo el día.
Después de mucho discutir Harry se subió al coche con Niall de copiloto y las chicas fuimos detrás con Liam, que finalmente llevaba a Rose en brazos.
Llagamos a la mansión, llamada por el casa, en unos minutos. Todo estaba llenísimo de periodistas y fans gritando como locas.
Al cerrar la puerta faltaba Harry.
-¿Y Harrold?
-Se quedó fuera con unas chicas.-dijo Carlota sentándose en el sofá de un salto, que casi la hace rebotar.-Ala, que guay.
Pronto todos nos sentamos y empezamos a hacer lo mismo. Junto cuándo entró Harry estábamos saltando sin zapatos sobre ellos.
-¡¿Se puede saber que hacéis?!-exclamó como loco.

*Narra Carlota*
Después de una buena bronca nos obligó a ir a todos a la cocina, enorme y llena de luz. Llevaba en la mano unas hojas mal arrancadas con letras y números garabateados. Sonrió al verme mirarlos fijamente.
-Son teléfonos de chica.
-Aha.
-Muchas me los dan. Compito con Lou a ver quien consigue más.-sonrió.
Me pareció tan frívolo que ni siquiera le contesté, seguí de largo hasta sentarme en la barra americana.
-A ver... Vosotros id al salón y ponéis la mesa. Rose, controla que no se suban a los sofás de nuevo por favor.
-Como digas.
Iba a irme con el resto cuando me agarró de la mano, atrayéndome hacia él.
-Tu me ayudas a prepararlo todo.
-¿Yo? Está bien. ¿Qué tengo que hacer?
-Calienta un poco los cruasanes en el horno. ¿Os gusta el chocolate a la taza?
-A nosotras si.-respondí mientras hacía lo que me mandaba. Cuando acabó de pelearse con el llevamos las tazas a la mesa.
-Al fin. Ya pensé que queríais matarme de hambre.-dijo Niall abalanzándose sobre los bizcochitos de canela y limón.
-Que va.-rió Harry sentándose justo enfrente de mí.-Tengo un pinche de cocina impresionada por mis dotes para ligar.
-¿Impresionada? Yo diría asqueada.
-¿Y eso?-preguntaron Liam y Rose a la vez, sonrojándose.
-No las vas a llamar. A ninguna de ella. Yo lo veo como crear esperanzas a lo tonto.
-Es divertido.
-Es cruel.
Nos miramos matándonos con la mirada. Parecía que había conseguido atragantarle el desayuno a Harry con unas verdades.
-Piensa lo que quieras.
-Eso iba a hacer.
-Sólo dime una cosa. ¿Cómo consigue tu novio aguantar ese carácter de perros que tienes?Yo me buscaba otra en cuanto pudiera.-dijo todo sonriente.
Ahora a la que se le atragantó el desayuno fue a mi. Rose y Liam miraban a Harry fijamente, negando ambos con la cabeza. Tenía ganas de abofetearle, de decirle que no sabía de que hablaba, pero sólo conseguí levantarme y caminar temblando hacia la puerta.
-¿Qué...?

*Narra Harry*
Se le congeló la mirada. Sus ojos pasaron del gris perlado al color acero. Se levantó mirándome como si le diese asco, pena  incluso, y susurró:
-Gracias por el desayuno. Ha sido muy... Revelador.
Abrió la puerta y salió sin dar un portazo, con elegancia, caminando como si flotase sobre el suelo con sus Vans.
Estaba completamente aturdido hasta que Rose interrumpió mis pensamientos.
-Lo lamento, pero también voy a tener que irme.-dijo levantándose, ante la mirada de incredulidad de Liam, Niall, Noe y la mía propia.
-Rose, antes de irte. ¿Qué ha pasando?
-Ha pasado que... Bueno... En cierto sentido no es tu culpa, pero lo que dijiste... Como lo dijiste...
-Pero, ¿qué he echo mal?
Suspiró apoyándose en la mesa, con las manos sobre los ojos.
-Juradme que no se lo diréis a nadie.
Todos asentimos muy serios, son dejar de mirarnos entre los cuatro.
-Dejó a su novio. Ayer. Por teléfono. Después de cuatro años.
Nos miramos entre nosotros extrañados, pero Rose continuó.
-A el también le gustaba mucho eso de ir pidiendo números, pero ella no es nada celosa... Y tarde o temprano sabía que pasaría...
Se me cayó el mundo encima. Le acababa de hacer muchísimo daño, sin apenas conocerla.
-Tengo que hablar con ella.
-Déjalo. Por hoy al menos. Mañana ya estará más calmada, o eso espero.-sonrió triste dirigiéndose a la puerta, seguida de Liam, que me miraba como si me fuese a descuartizar.
-Te acompaño a casa.
Asintió feliz y amos se fueron. Niall y Noe me miraban con el ceño fruncido, pero no me reprocharon nada. En cuanto acabaron se fueron, juntos a ver una peli.
-¿Te vienes?
-No estoy de humor. Otro día.-dije forzando una sonrisa desde la puerta.
Al cerrarla fui a la cocina, abrí la papelera y tiré en ella todos los números. A partir de ahora sólo me interesaría uno.





No hay comentarios:

Publicar un comentario