(ESCUCHAR:Cheating-John Newman)
*Narra Lía*
Me despertaron unos desagradables timbrazos. Bajé de la cama jurando en arameo, y al abrir juré más aún. Ahí estaba Iván, todo sonriente apoyado en la puerta, y para fastidiarla más, con un ramo enorme con rosas rojas.
-¡Hola princesa!-exclamó con voz de teleñeco.-¡Pero ven a mis brazos, no te cortes!
Lo seguí mirando como si en vez de mi "novio" frente a mi estuviese la araña esa enorme y peluda de Harry Potter que tanto asco le da a Zayn.
-¿Lía? ¿Pasa algo mi vida?-me preguntó soltando el ramo en el hall.-Estás blanca...
-Blanca no, de una mala host... Que me acabas de despertar...-musité entrando como un zombie hacia la cocina.
Me siguió un tanto preocupado, cogiéndome de la cintura mientras me preparaba un zumo.
-Iván...
-Dime.
-Me agobias un poquito.
Se separó mirándome ofendido, pero me sentía incapaz de soportar sus caricias, sobre todo si recordaba las de Zayn, por no hablar de los besos.
-¿Se puede saber que te pasa? Estas de un tojo insufrible.-se quejó.
-Lo siento, pero tenemos que hablar.
Se puso blanco de inmediato. No era para menos, no quería sus flores, pasaba de que me tocase y ni le había besado después de casi tres meses. Era ingenuo pero tampoco tanto.
-Cla...claro...
-Hace unos meses que lo nuestro no es lo mismo, ambos lo sabemos y...
-Es por ese gilipollas ¿no? Tu jefe.-dijo cruzándose de brazos, luchando para contener su ira.
-¿Zayn? No, no tiene nada que ver en esto...
-¡Mentira! ¡Se te ve en la puta cara Lía, has dicho su nombre y se ta han iluminado los ojos!
-¡Deja de decir estupideces! ¡Es mi jefe!
-¿Y qué? ¡A saber cuantas veces lo habéis echo durante la gira!
-¡Ninguna!-mentí dándole un profundo trago al café.-Te repito que sólo es un amigo.
-Antes sólo era tu jefe...
-Iván, esto se acabó, no quiero saber nada más.
-Te arrepentirás de esto Amelia... Tenlo claro...-musitó.-Será mejor que me vaya... Aquí sobro.
Le acompañé hasta la puerta, dándome con la feliz sorpresa de Zayn bajándose de la moto mientras me sonreía, pero.por desgracia no fui la única que lo vio.
-Ahí lo tienes. ¿Para qué viene a ver un jefe a ver a su empleada?
-Para...
Sus labios me interrumpieron, tirándome contra la pared, profundizando el beso con la lengua, casi ahogándome mientras tocaba cada parte de mi anatomía, levantándome la camiseta semitransparente del pijama.
Cuando me soltó caí de culo al suelo, con el sonido de goma chirriar sobre la carretera.
-Se ha ido... Ahora estás sola Lía... Y sabrás lo que se siente cuando amas y no eres correspondido.-susurró. Subió a su coche y, por segunda vez, el sonido de la goma me indicó que, por desgracia, ahora si que estaba sola.
*Narra Melissa*
Después de comer me aburría muchísimo en casa, por lo que llamé a las niñas. Les propuse ir de compras por el nuevo centro comercial, el Westfield London ya que hacia muchísimo que no íbamos, y Lía estaba bastante deprimida, aún nadie sabía por qué, pero juró y perjuró contárnoslo esa tarde.
Quedamos a las cinco en una de las entradas, y como siempre, llegué con cinco minutos de retraso. Ya estaban todas esperándome, rodeadas de un montón de chicas.
-Siento llegar tarde, no había donde aparcar. ¿Y toda esta gente?
-Fans de los chicos, ahora somos "famosas".-suspiró Noe.
-Nos llaman "las chicas de".
-Que poco originales.-gruñó Lía.-Lo bueno es que sólo nos miran como si fuésemos extraterrestres.
Estábamos a punto de entrar cuando mi móvil empezó a sonar estrepitosamente.
-Es Niall.
-¿Qué hace Niall llamándote a ti?-me preguntó Noe frunciendo el ceño.
-Pues...
-¡Cógelo a ver que quiere!
Nos alejamos de la zona de bullicio hasta un callejón que daba a una salida de incendios. Finalmente cogí.
-¿Digamelon?
-¿Meli? ¡Al fin! Organizamos esta noche una fiesta en nuestra casa y os obligamos a venir.
-¡¿Cómo?! Espera, que te pongo el altavoz.
La voz de Niall inundó el pasillo.
-¿Holaaaaa?¿Noelia?
-¿Qué?-preguntó enfurruñada.
-Enciende el teléfono, que no voy a llamar a las demás siempre para localizarte.
-Pero si...
Rebuscó en el bolso hasta encontrarlo, y efectivamente, estaba apagado.
-Ops...-sonrió riendo tantamente.-Pues sí que estaba apagado.
Se oyó la adorable risa de Niall a través del altavoz.
-Yo no voy... Lo siento chicas...-susurró Lía.
-¡¿Por qué?! Líaaaaaa.
-No, de verdad...
-Así ya faltáis dos.
-¿Dos?-preguntó Melissa.
-Zayn se fue a Bradford a ver a sus padres.
La cara de Lía adquirió un poco más de color, para acabar asintiendo.
-Venga Lía, lo pasaremos bien.
-Está bien. Iré.
Empezamos a saltar y abrazarla como locas, riendo y gritando,olvidándonos de Niall, pero de repente la voz que se oyó fue la de Harry.
-¡¿Chicas?! ¡Eoooo! ¡Lottie!
-Dime Syles.
-En la fiesta va a haber mucha gente importante y... Bueno, nos gustaría que fueseis bastante... Muy... Em...
-Elegantes.-se oyó de fondo a Liam.-Te quiero Rose.
-Te amo Liam.-rió ella.-Está bien, iremos de compras.
-¡Id apuntando lo que gastáis! ¡Melissa, te vigilo!-exclamó Louis.
-¿Gastos?
-Vuestros gastos son cosa nuestra, sobre todo si os llamamos así.-berreó Harry.
-¡Pero! No...
-Carlota, quiero verte vestida de Chanel, sino no entras.
De repente se dejaron de oír ruidos.
-¿Han colgado?
-Sí, han colgado.-gruñó Melissa guardando el teléfono.-Para matarlos.
-Por lo menos sabemos que todo lo que compremos lo pagarán ellos.
-¡Rose!
-Es cierto, Harry lo dijo.-sonrió Carlota.-Además... ¡Son millonarios!
-Vayamos pues.
Salimos de nuestro particular escondrijo y empezamos a entrar en todas las tiendas que nos gustaban. Noelia se enamoró de un vestido de Gucci que a Niall iba a costarle un ojo de la cara, pero estaba estupenda con él.
-Niall va a tener que romper el cerdito.-rió Rose.
-¿Tu crees? Mejor lo dejo..
-¡De eso nada!-exclamamos arrastrándola al mostrador para que pagase.
En Versace Lía compró uno realmente precioso. Tanto que varios chicos se la quedaron mirando embobados.
Rose escogió uno de Prada, en tonos rosáceos que la envolvían como a una flor.
A Carlota tuvimos que ayudarla con todas las bolsas que se llevó de Chanel, vestido incluido.
-¿Pero qué llevas aquí?
-El vestido, un par de zapatos, maquillaje y... Un chal por sí hace frío, que lo hará, ya veréis.-dijo mientras jugueteaba con el teléfono.
-¿Y si llevas tu algo en vez de usar el teléfono?-preguntó Rose, que miraba los zapatos asombrada.-¡Me encantan! Yo no compre zapatos...
-Yo tampoco.
-Ni yo.-exclamó Noe.
Tuvimos que retroceder para que se los comprasen. Lía y yo bufábamos ya hartas cuando pasamos en frente de Armani. Me quedé pegada al cristal contemplando un precioso vestido vaporoso.
-Es precioso...
-¡Entra a por el! Esa vieja va a por el.-me gritó Lía alentándome.
Finalmente lo compré, junto con maquillaje y tres pares de zapatos.
-Ahora a casa. Hazza me acaba de decir que la fiesta empieza a las diez.
-¿Nos preparamos en mi casa? Carlota tiene maquillaje para un regimiento y yo las planchas y tenacillas.-dijo Lía.
-¡Perfecto!-asentimos.
-Lía, ¿ese no es..?
-¡¿Quién?!






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