domingo, 20 de octubre de 2013

Diecisiete

(ESCUCHAR: When you're gone-Avril Lavigne)
*Narra Zayn*
Cuando me desperté de nuevo era casi la una. Lia dormía entre mis brazos, con la cabeza apoyada en mi pecho, respirando lenta y profundamente.



Estaba completamente feliz, no sólo por lo intenso de la noche, sino por la chica que tenía a mi lado, guapa, fuerte y por desgracias, con novio.
Me entraron unas ganas terribles de fumar, así que intenté recoger la cajetilla de mis pantalones, pero estaban demasiado lejos y Lía no me permitía demasiada movilidad. Iba a resignarme cuando se incorporó aún somnolienta.
-Uhm... Zayn, ¿a que viene tanto movimiento?
-Oh, siento haberte despertado...
-No pasa nada, además, ya es bastante tarde.
-Cierto... ¿Te importa que fume?-le pregunté cuando la recuperé.
Negó aún adormilada, pasándome el cenicero y poniéndolo sobre mi estómago haciendo precarios equilibrios.
Me miraba fijamente entre el humo, sin engruñar la nariz ni asqueares por el olor a tabaco. Entonces se me ocurrió.
-Lía, ¿tu...?
-Sí.-asintió para mi estupefacción.-No me mires así, yo tampoco soy un angelito.
-Ya lo suponía.-susurré.
Le dio una profunda calada al cigarro, soltándome todo el humo en los labios a la vez que un delicado beso, pasando la lengua sobre ellos.
-Iván no me dejan hacerlo después de... Ya sabes...
-Es idiota... Tu haces lo que quieres.
-Correcto.-sonrió.
Permanecimos un rato en silencio, fumando juntos entre caricias y algún que otro beso.
-Lía, ¿qué es de Iván?-me aventuré a preguntar después de un rato.
-¿Qué le pasa?
-Me refiero... Tu, yo, nosotros... Lo que hicimos...
-¿Me quieres Zayn?-susurró contra mi hombro con dulzura.
Después de otro rato en silencio acabé asintiendo.
-¿Tu?
-No lo se... Me refiero...
La vena de mi sien empezó a temblar violentamente, cosa normal en mi cuando me enfado, pero en ese momento se oyó la puerta de la calle, seguido de un grito.
-¿Lía? ¿Estas en casa mi amor?-exclamó la cursi voz de Iván.
Nos miramos asustados. De repente ya estaba de pie al lado de la cama vistiéndome apresuradamente mientras Lía hacia lo mismo, poniéndose un pijama.
-¡Arriba!
-¡Pero no le digas nada!
-Tarde o tempranos se enteraría.-susurró apresuradamente ayudándome a abrochar la camisa. Cuando acabó abrió la ventana y me agarró del brazo.
-Baja.
-¡¿Estás loca?! ¡Me mataré por ahí abajo!
-Yo lo he echo muchas veces y estoy entera.-gruñó sacándome los pies por ella.-Agárrate a las cañerías.
-Está bien.-me resigné
Gracias a Dios que la puerta estaba cerrada desde dentro, por lo que el idiota empezó a golpearla.
-¿Lía? ¿De quién es ese coche que hay aparcado? ¡Abre cariño!
-¡Voy Ivi!-le gritó para calmarlo. Giró su rostro hacia mi, que ya había empezado el descenso.-Ten cuidado.
-Vete a abrirle antes de que eche la puerta abajo.
Sonrió antes de juntar nuestros labios nuevamente, haciéndome flaquear. Cuando acabó me susurró.
-Te espero el veintitrés a las siete. No me falles.

*Narra Noelia*
Desde qué habíamos vuelto no sabía nada de Niall y eso me preocupaba bastante. Durante la gira éramos inseparables, pero al volver se había ido directamente a la casa de los chicos, sin despedirse ni nada.
Como estaba un tanto triste decidí llamar a las chicas para desestresarme.
A las seis llegó Rose con una bandeja de pastelillos de chocolate, justo lo que necesitaba.



Unos minutos después llegaron Meli y Lía, con grandes tarrinas de helado cada una.


-Muchísimas gracias por venir.
-Para eso estamos.-dijo Lía cogiendo un pastel.-¿Y Carlota?
-No me cogió el teléfono ni me respondió al WhatsApp, así que supuse que vendría con Rose.
-No. Está intentando sobrevivir a una "cita" con Harry-rió ella
-¡¿Una cita?!-exclamamos todas a la vez.
Nos contó que después de la enorme metedura de pata de Harry este quería disculparse de todas las maneras posibles.
-Así que si encontráis el cadáver de Harry ya sabéis quien fue.
-No creo que sea para... ¿Eso era el timbre?
Iba a levantarme pero Lía se me adelantó dando saltitos, se la notaba especialmente feliz hoy. De fondo oímos unos gritos.
-¡Que me dejes en paz! ¡Eres una pesadilla Styles!
-¡Y tu una cabezota! ¿Qué más te dará?
-¡Pues no me da igual! ¡No tenías derecho a hacer eso!
-¡Sólo me preocupo por ti!
En eso entró Carlota furibunda en el salón, seguida de Harry, que tenía un enorme manchón rosa la camisa. Siguieron discutiendo un rato, hasta que Melissa usó su horrible silbido para callarlos.
-¿Se puede saber que pasó para  que gritéis así? Nos estáis dejando sordas.
-Pasó que es un controlador.
-¡De eso nada! ¡Sólo quería saber quien era ese chico!
-¿Y a ti eso que más te da?
-Pu...pues sí que me da.-musitó poniéndose rojo.
-¡¿Por qué?!
-¡Porqué era medio alopécico! ¡Yo tengo mejor pelo y a mi no me das ni una oportunidad!-exclamó todo indignado, poniendo morritos como un niño pequeño.-Además, Harry es más bonito que Chris.
-¿Chris? ¿El de la tienda de vinilos?-preguntó Lía.
-¡Ese mismo!-exclamaron a la vez.
-¿Qué pasa con el?
-¡Qué le regala cosas así, por la cara! ¡Yo se las regalo y me las devuelve!
-¡Harry, eran excesivos hasta para ti!
-¡Pues a partir de ahora paso de preocuparme por ti! ¡Como si eres amiga de Bin Laden y haces estallar el London Eye!

No hay comentarios:

Publicar un comentario